Pido La Palabra, Sin categoría

El efecto Mateo

Días atrás, en una indagación académica casual, me encontré con hasta ese momento, un desconocido fenómeno social que, aunque existen evidencias de su presencia, no ha sido tratado con suficiente profundidad y diligencia en el mundo académico, ni en otras instancias de reflexión sobre cuestiones que inciden en las interacciones individuales y colectivas.

El efecto Mateo, es un fenómeno social que describe cómo la desigualdad de recursos y estatus se perpetúa y agrava a través de la interacción social y las estructuras de poder existentes, afectando a diferentes individuos y grupos en diversos ámbitos como la economía, la educación y la ciencia.

Precisamente, en un estudio sobre sociología de la ciencia Robert K. Merton aplicó esta teoría que sostiene que las personas que más tienen obtienen más, mientras que las que tienen menos, obtienen menos. En otras palabras, aquellos que ya tienen ventajas tienden a acumular aún más, mientras que los que parten con desventajas se quedan cada vez más atrás. En realidad, el efecto Mateo, toma el nombre del versículo bíblico Mateo 25:29 que dice «a todo el que tiene, más se le dará, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará».

En sus investigaciones al observar la sociología de la ciencia Merton percibió que los científicos respetados recibían sistemáticamente más reconocimiento que los científicos poco o nada conocidos; encontró que esto era cierto cuando realizaban investigaciones paralelas y obtenían los mismos descubrimientos simultáneamente y; cuando un científico prominente, en igualdad de condiciones, colaboraba con investigadores menos conocidos, los eminentes recibían la mayor parte del reconocimiento. A partir de hallazgos como los referidos, se llegó a determinar que el efecto Mateo es un fenómeno social que no afecta a las acciones de un solo individuo, sino que es un patrón que ocurre en la sociedad, donde las interacciones y las estructuras favorecen a quienes ya poseen beneficios, creando disparidades en el momento que se distribuyen los recursos y oportunidades entre personas, organizaciones y hasta naciones.

Llamado también “teoría de ventaja acumulativa” y en algunos contextos “efecto de la valía de la élite” el efecto Mateo es aplicable, como ya se señaló, en varios campos e ilustra cómo las ventajas iniciales pueden generar beneficios acumulativos con el tiempo. En el ámbito educativo por ejemplo, investigaciones demuestran que los niños que aprenden a leer con éxito suelen seguir destacando académicamente, mientras que quienes tienen dificultades con la lectura pueden enfrentar desventajas agravadas que afectan resultados educativos generales; la base del efecto es la acumulación de ventajas iniciales, que se amplían a través de mecanismos sociales.

En la perspectiva sociopolítica el efecto Mateo es visible en quienes ya poseen recursos, reconocimiento, capital social y tienden a acumular aún más, mientras que los que carecen de ellos quedan rezagados. En temas sociopolíticos este efecto se manifiesta con fuerza y complejidad, moldeando desigualdades, trayectorias de carrera política y redes de influencia; mientras en análisis político y económico se utiliza para describir cómo las caracterísiticas, capacidades o decisiones de las élites influyen de manera desproporcionada en los resultados sociales. Aunque no es un término común suele referirse además a la influencia de la calidad institucional, la credibilidad de las élites y la gobernanza en el desempeño macro social.

En países históricamente desiguales como el nuestro, el efecto Mateo se manifiesta con mayor intensidad; por ello, es importante entender la interacción entre gobernanza, élites y resultados distributivos en contextos de desigualdad estrcutural. Algunas expresiones prácticas del fenómeno se visibilizan cuando la élite influye en políticas fiscales y obras públicas que otorgan incentivos distorsionados, con menor recaudación efectiva para servicios sociales y mayor deuda a corto plazo; cuando programas sociales o subsidios pueden ser diseñados para asegurar apoyo político, no para maximizar impacto en la pobreza o desempleo; cuando se fomenta la desigualdad en el acceso a servicios de educación, salud, agua, saneamiento, concentrando la atención en áreas de mayor poder político o económico, profundizando brechas de desarrollo.

Además, cuando las oportunidades de acceso laboral son desiguales, porque el acceso a empleo formal y a redes de movilidad social, favorecen a grupos ya privilegiados, perpetuando ciclos de pobreza intergeneracional; cuando los conflictos y el descontento social se produce por la percepción de injusticia que alimenta protestas, desafección cívica y recurrencia de conflictos; cuando por fragmentación de legitimidad de varias decisiones, la población percibe que las élites juegan con reglas distintas para ellos; cuando reformas graduales presentan sesgos de implementación que pueden dar lugar a cambios institucionales que benefician a sectores ya privilegiados, dificultando transformaciones redistributivas.

En fin, el efecto Mateo, en la esfera sociopolítica, nos recuerda que la distribución inicial de recursos, visibilidad y capital social tiene un efecto de refuerzo que puede profundizar desigualdades y consolidad estructuras de poder. No obstante, el reconocimiento de este patrón, abre posibilidades al diseño de nuevas políticas y prácticas que deben contribuir a romper el ciclo, para dar paso a una cultura cívica consciente donde la confianza y la legitimidad no dependan exclusivamente de la posición de partida, sino de la capacidad colectiva para abrir oportunidades a quienes se mantienen rezagados.

La frase destacada:

Algunas expresiones prácticas del fenómeno se visibilizan cuando la élite influye en políticas fiscales y obras públicas que otorgan incentivos distorsionados, con menor recaudación efectiva para servicios sociales y mayor deuda a corto plazo; cuando programas sociales o subsidios pueden ser diseñados para asegurar apoyo político, no para maximizar impacto en la pobreza o desempleo; cuando se fomenta la desigualdad en el acceso a servicios de educación, salud, agua, saneamiento, concentrando la atención en áreas de mayor poder político o económico, profundizando brechas de desarrollo.

Sobre el Autor Mario Montenegro Jiménez:

PhD en Comunicación (Universidad Federal de Río de Janeiro); Master of Arts, en Educación Superior (New Mexico University); Diplomado Internacional en Gestión de la Investigación (UNESCO-IESALC-Fundación COLUMBUS-Francia); Experto en Planificación y Gestión de Proyectos de I+D, Consejo Superior de Investigación Científica de España CSIC-OEI; docente titular de las Universidades Técnica del Norte y Central del Ecuador; profesor de posgrado en varias universidades del país.

author-avatar

About Marcelo Almeida Pástor

Ph.D en Ciencias de la Educación (Universidad de La Habana-Cuba), Magíster en Docencia Universitaria e Investigación Educativa y Diplomado Superior en Planificación Estratégica (Universidad Nacional de Loja); Especialista en Educación para el Desarrollo Sustentable y Licenciado en Ciencias de la Educación especialidad Idiomas (Universidad Técnica del Norte); Profesor Jubilado en la Universidad Técnica del Norte en la Facultad de Posgrado: ex Profesor en: Universidad Tecnológica Indoamérica, Pontificia Universidad Católica del Ecuador sede Ambato y Esmeraldas; ex Profesor y ex Coordinador Maestría Pedagogía mención Currículo (presencial y en línea), ex Profesor y ex Coordinador Maestría en Innovación en Educación, mención Pedagogía y Didáctica con enfoque Basado en Competencias (modalidad presencial) en Universidad Técnica del Norte; Socio Fundador, ex Secretario Pro tempore de la Escuela de Pensamiento Social Imbabura; Coordinador del Comité Editorial Página Pido la Palabra. Miembro de la Sociedad Bolivariana de Ibarra, Socio Adherente de la Sociedad Artística de Otavalo.