La viveza criolla

Diario El Norte
Es una muletilla que pretende normalizar actitudes inapropiadas en el comportamiento social. Quienes se comportan así lo hacen para disfrazar y esconder manifestaciones de cinismo; corrupción; oportunismo; engaño; elusión, interpretación y trasgresión de normas; abuso de confianza en la búsqueda de ventajas y en la consecución de beneficios personales.
En la cotidianidad de la convivencia humana quieren convertir o hacer pasar como “expresión virtuosa” de una supuesta “astucia, habilidad o picardía espontánea”. De manera definitiva, en el plano individual o colectivo nada de esto es así; no se puede ni se debe encontrar justificación para estas conductas reñidas con la armonía y con la sana relación interpersonal.
No mirar a otro lado cuando frente universitarios, Roberta Zambrano, candidata a la alcaldía de Esmeraldas por ADN, de manera chabacana se solaza al contar sus trampas en el colegio. Dijo “que yo copié, sí copié y qué pasa”. Narró consejos a sus hijos “si a ustedes no le da la cabeza, copien”. Concluyó “Y véanme dónde estoy: ¡copiona, pero prefecta soy!”.
No a la trampa escolar; sobreprecio en compras públicas y privadas (insumos médicos, fundas de cadáveres, Kits alimenticios, equipos y maquinarias, …); carnés fraudulentos de discapacidad; vacunación VIP en COVID19; perdonarse deudas en firme en el SRI; colarse en la fila; pasarse el semáforo en rojo; diezmos; nepotismo camuflado; falsas ofertas electorales; captación ilegal de dinero, …
Ni grandes ni pequeñas trasgresiones se deben tolerar. Detener de manera contundente y a tiempo evita enfermedades sociales complejas; frena al poder político en el engaño, abuso, corrupción y explotación; libera a los sujetos de indiferencia, autoengaño o complicidades morbosas.