Pido La Palabra

Agresión militar a Irán y peligro de guerra nuclear

En derecho internacional no existen conceptos tales como “guerra preventiva” o “guerra defensiva”. Luego, no es correcto usar estos conceptos para agredir a un país, mucho menos en el caso de Irán que, en las negociaciones de Omán, había aceptado abandonar todo tipo de enriquecimiento de uranio en su país. El argumento de “impedir que Irán fabrique armas nucleares”, además no se sostiene puesto que: 1. desde mediados de los años 90, existe una Fatwa (edicto religioso) emitida por Ali Jamenei, Líder supremo de Irán hasta el 28 de febrero de 2026, que obliga al Estado iraní a no fabricar armas nucleares y 2. todos los informes de los inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica han ratificado que no existen indicios de que Irán esté haciendo enriquecimiento de Uranio para tales fines.

De allí que el concepto que en derecho internacional corresponde a la acción iniciada el pasado 27 de febrero por Estados Unidos e Israel en contra del pueblo y del Estado iraní es el crimen de guerra de agresión.

¿Beneficia el conflicto a Estados Unidos o a su gobierno? La respuesta corta es No, en vista que:

  1. Aleja al presidente Trump de su base social, puesto que llegó al poder en Estados Unidos con la consigna de “no más guerras”.
  2. Producirá bajas en el ejército estadounidense y se verá regresar a su juventud en féretros o amputada, lo que revivirá el trauma de Vietnam.
  3. La respuesta de la sociedad iraní contradice las expectativas estadounidenses, puesto que estimaron que un ataque de decapitación del régimen islámico generaría una revuelta interna, que no sucedió. Por el contrario, ha provocado la unidad en torno al gobierno.
  4. La respuesta militar iraní ha sorprendido al ejército USA, debido a la relativa facilidad con la que ha desplegado ataques burlando las defensas antiaéreas contra 8 bases militares norteamericanas ubicadas en países como: Israel, Irak, Jordania, Bahréin, Kuwait, CatarEmiratos Árabes y Chipre. Por ello el gobierno de Trump ha pedido a sus ciudadanos abandonar de manera urgente 14 países de Medio Oriente.

Si se quiere buscar al beneficiario de esta acción bélica se lo puede encontrar en Israel: el primer ministro de ese país -sobre el cual pesa la orden de prisión emitida por la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra y genocidio en contra del pueblo palestino-. Netanyahu tiene además acusaciones en su país por abuso de poder y corrupción y está usando la guerra como mecanismo para evadir la justicia. Además, Irán es la única potencia regional en Medio Oriente que puede impedir el proyecto sionista de “el gran Israel”. Eliminado el obstáculo iraní, Israel se propone extender su territorio ocupando partes de Siria, Egipto, Irak, Jordania y Arabia Saudita.

Peligro nuclear

El mando iraní se mueve en un peligroso equilibrio, dado que sus atacantes son dos países que disponen de armas nucleares y la doctrina militar de los países que poseen estas armas indica que, en caso de estar sufriendo una “derrota estratégica” en un conflicto armado, tienen el expediente de recurrir al arma nuclear.

Eso explica en parte lo moderada que ha sido la respuesta iraní con la armada de Estados Unidos instalada frente a sus costas. El hundimiento de un portaaviones podría provocar una respuesta nuclear, peligro mucho más real dado el personaje que habita al momento la Casa Blanca. Del mismo modo si Irán arremete con todo su poderío militar en contra de Israel, corre el riesgo de tener una respuesta nuclear.

¿El cuarto Reich?

1939-1940: Polonia, Dinamarca, Noruega…2025-2026: genocidio en Palestina, agresión a Venezuela y Cuba y amenazas a Groenlandia, Panamá, México y América Latina. El mundo como en la segunda guerra mundial mira para otro lado, cuando no se apresura a aplaudir con la solicitud de los vasallos desde Europa. La nueva ola fascista sin duda es encabezada por la potencia norteamericana en declive y, aunque las potencias imperialistas terminaron eclosionando por sus problemas y contradicciones internas, impulsaron desesperadas guerras de agresión en la pretensión tardía de conservar el poder imperial unipolar. El problema para la humanidad en su conjunto es que ahora, la potencia imperial en declive, Estados Unidos, posee y ha usado el arma nuclear y se ha convertido en un Estado terrorista que irrespeta el derecho internacional. De allí que es imprescindible que los pueblos nos movilicemos en defensa de la Paz.

Otro riesgo asociado a la agresión en contra de Irán se relaciona con el cierre de la navegación en el estrecho de Ormuz, por el cual pasa el 20 % de la producción mundial de petróleo. Este riesgo generaría un incremento importante del precio del petróleo que podría superar los USD 100 por barril, con las consecuencias de inflación a nivel global.

Surgimiento de un mundo multipolar y agotamiento del sistema de la ONU

El abandono por parte de Estados Unidos del derecho internacional y su comportamiento como “el matón del barrio”, busca imponer el poder imperial exclusivamente desde la “superioridad militar”. No obstante, el mismo conflicto en Oriente Medio demuestra que esa superioridad ya no existe y que estamos presenciando el surgimiento de un mundo multipolar, en el cual emergen por lo menos 3 países que tienen la condición de superpotencias: Estados Unidos, China y Rusia.

En este contexto, el derecho internacional y el “orden internacional” surgido luego de la segunda guerra mundial han quedado obsoletos debido a que la potencia que propició ese orden –Estados Unidos- está prescindiendo de sus reglas.

Surge por tanto la necesidad de crear un Nuevo Orden Internacional, en el cual se superen problemas como la capacidad de veto que mantienen 5 naciones en el Consejo de Seguridad de la ONU, que es el único organismo de la actual arquitectura institucional con capacidad para imponer sus resoluciones de manera vinculante.

Las nuevas reglas deben de partir de principios claros como los siguientes:

  1. Seguridad indivisible: que plantea que ningún estado puede tener una política de seguridad que menoscabe la seguridad de terceros.
  2. Igualdad soberana: que implica que todos los países son iguales en el concierto internacional, independientemente de su tamaño, poder o riqueza. Si bien este principio existe en la actual Carta de la ONU, pero ha sido letra muerta debido a la forma en que EE.UU. se arroga el derecho de intervenir en la política interna de otros Estados.
  3. Énfasis en la solución de los problemas sociales: el desarrollo tecnológico -robótica, inteligencia artificial, biogenética y otras disciplinas- permiten como nunca en la historia de la humanidad, atender las necesidades básicas de todos: alimentación, vivienda, vestido, trabajo y una sana recreación, para lo cual debe mediar una gran redistribución del ingreso. El principal objetivo del sistema de naciones debería ser la búsqueda de mecanismos que permitan hacer realidad esa redistribución de la riqueza global.

La frase destacada:

Surge por tanto la necesidad de crear un Nuevo Orden Internacional, en el cual se superen problemas como la capacidad de veto que mantienen 5 naciones en el Consejo de Seguridad de la ONU, que es el único organismo de la actual arquitectura institucional con capacidad para imponer sus resoluciones de manera vinculante.

Sobre el Autor Abraham Grijalva:

Economista por la Universidad Central del Ecuador, Máster en Administración y Gerencia Pública por el Instituto Nacional de Administraciones Públicas y la Universidad de Alcalá de Henares, Madrid, 2001-2003, Experto en Formulación de Proyectos por la Escuela Politécnica Nacional, EPN y el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, 2000-2001, Docente de Proyectos en el Conservatorio Nacional Superior Nacional de Música, 2015-2022, Investigador en la Dirección Nacional de Estudios fiscales del Ministerio de Economía y Finanzas,2007-2011.

 

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About Marcelo Almeida Pástor

Ph.D en Ciencias de la Educación (Universidad de La Habana-Cuba), Magíster en Docencia Universitaria e Investigación Educativa y Diplomado Superior en Planificación Estratégica (Universidad Nacional de Loja); Especialista en Educación para el Desarrollo Sustentable y Licenciado en Ciencias de la Educación especialidad Idiomas (Universidad Técnica del Norte); Profesor Jubilado en la Universidad Técnica del Norte en la Facultad de Posgrado: ex Profesor en: Universidad Tecnológica Indoamérica, Pontificia Universidad Católica del Ecuador sede Ambato y Esmeraldas; ex Profesor y ex Coordinador Maestría Pedagogía mención Currículo (presencial y en línea), ex Profesor y ex Coordinador Maestría en Innovación en Educación, mención Pedagogía y Didáctica con enfoque Basado en Competencias (modalidad presencial) en Universidad Técnica del Norte; Socio Fundador, ex Secretario Pro tempore de la Escuela de Pensamiento Social Imbabura; Coordinador del Comité Editorial Página Pido la Palabra. Miembro de la Sociedad Bolivariana de Ibarra, Socio Adherente de la Sociedad Artística de Otavalo.