El trabajo como primera cualidad ética del ser humano
Diario El Norte
INTRODUCCIÓN: El trabajo como una necesidad vital del ser humano, constituye la cualidad ética de convivencia social. El trabajo en el sentido más riguroso y estricto de la palabra, es el esfuerzo en beneficio propio y de la sociedad, es consciente y voluntario al margen de toda norma; el trabajo sin miras de remuneración, realizado por el hábito de laborar para el bien común, es una actitud racional convertida en hábito positivo esencial para satisfacer la necesidad de vida; es el trabajo como satisfacción imprescindible de un organismo sano física y emocionalmente. Esta concepción del trabajo obliga a cambiar el sistema económico-social en el que vivimos.
PROPUESTA: Únicamente en el trabajo desde la infancia, se cultivan y revelan las aptitudes y el talento de las personas, para luego a través de un trabajo en alto grado productivo, hacer más factible la vida en acción, para cubrir a cabalidad las necesidades y el desarrollo integral del individuo. Con el paso del tiempo, toda persona en condiciones de trabajar debería participar conscientemente en el trabajo social y contribuir al crecimiento constante de los bienes materiales y desarrollo de los factores psicosociales de la sociedad. Pasar al trabajo en función del desarrollo integral y solidario, presupone resolver varios problemas esenciales, entre los que figuran: primero, superar las diferencias económico-sociales de los trabajadores de la ciudad y del campo; segundo, asegurar el progreso cultural y técnico en la actividad laboral; en tercer término, modificar radicalmente la actitud de las personas frente al trabajo, convertir el Trabajo en la Primera Cualidad Ética del Ser Humano y necesidad vital de los individuos, en el contexto sociológico, histórico y dialéctico.
Todo este proceso debe cimentarse en la planificación estratégica de la base material y técnica de contexto nacional, en función del desarrollo económico integral sustentable. Sirve de fundamento material para la aproximación del trabajo físico con el trabajo intelectual, el progreso científico-tecnológico, que transforma el trabajo con innovadora productividad y calidad.
Mecanizar y automatizar la producción a un alto nivel, exige que el proceso de trabajo conlleve el conocimiento de las bases científicas de la técnica, de la tecnología y de la organización de la producción; saber aplicarlas para lograr el rendimiento con la maestría que requiere el paso al trabajo virtual y la telemática. En una producción ampliamente innovada y automatizada, el trabajo del hombre consiste en operar complejos procedimientos y equipos, reajustarlos, elaborar los programas y regímenes de los procesos tecnológicos, perfeccionar las estrategias y la organización de la producción. Esto hace posible y necesario que aparezcan nuevos tipos de trabajo, en que se armonicen el trabajo físico y el trabajo intelectual, con predominio de las funciones de este último.
El trabajo además requiere de una sólida preparación técnica y científica, como ingeniería, economía, medicina, etc., para dirigir y manejar equipos y maquinaria compleja de alta gama, contribuyendo al perfeccionamiento del proceso de producción; seguir especializando personal para el trabajo en el sector de la actividad productiva innovadora, cultivar las ciencias, el arte y la cultura, como acciones integrales del talento humano. En consecuencia, las facultades intelectuales de cada individuo podrán manifestarse con una máxima utilidad para toda la sociedad y que el trabajo no constituya sólo un medio alienado de vida como ocurre en sociedades que propician la desigualdad y la injusticia, sino que se convierta al trabajo además en una manifestación natural de las funciones de un organismo sano fisiológicamente.
Para el cumplimiento de este proceso histórico, resultan de gran trascendencia los estímulos éticos del trabajo, la educación en la concienciación social y de la honestidad laboral. La actitud consciente frente al trabajo se debe engendrar desde la primera fase del desarrollo humano: en el hogar, en el proceso educativo y en el entorno laboral; así se desarrolla el cerebro y por ende la inteligencia. Caso contrario se atrofian, se genera un ambiente de facilismo sedentario, individualismo y egoísmo producto de un sistema económico de explotación alienante y deshumanizada, autómatas adictos al uso mecánico y acrítico de la telemática que se convierten en una carga y/o una lacra social.
CONCLUSIÓN: El Trabajo como Primera Cualidad Ética del Ser Humano, cumple la previsión científica de los clásicos de la Economía Política, en el sentido que, a medida que se transformen todas las facetas de la vida social, debe organizarse la producción de tal modo que, ningún individuo pueda desentenderse de su parte en el trabajo productivo, que es condición natural de la existencia humana. No se trata de cargar el trabajo sobre otros y que, el trabajo productivo se convierta de un medio de explotación humana, tal como ocurre en los sistemas económicos divididos en clases sociales (esclavismo, feudalismo, capitalismo), sino como el medio para la emancipación del hombre; que proporciona a cada individuo la posibilidad de desarrollar y ejercitar en todos los sentidos sus facultades, tanto físicas como intelectuales; que se transforme de un esfuerzo a un placer estimulante. «Como creador de valores de uso, es decir como trabajo útil, el trabajo es, por tanto, condición de la vida del hombre y condición independiente de todas las formas de sociedad, una necesidad perenne y natural sin la que no se concebiría el intercambio orgánico entre el hombre y la naturaleza ni, por consiguiente, la vida humana» (C. Marx).
La frase destacada:
El Trabajo como Primera Cualidad Ética del Ser Humano, cumple la previsión científica de los clásicos de la Economía Política, en el sentido que, a medida que se transformen todas las facetas de la vida social, debe organizarse la producción de tal modo que, ningún individuo pueda desentenderse de su parte en el trabajo productivo, que es condición natural de la existencia humana. No se trata de cargar el trabajo sobre otros y que, el trabajo productivo se convierta de un medio de explotación humana, tal como ocurre en los sistemas económicos divididos en clases sociales (esclavismo, feudalismo, capitalismo), sino como el medio para la emancipación del hombre.
Sobre el Autor Eco Wilson Mera Jiménez:
Matrícula 673 Colegio Economistas de Pichincha. Máster en Docencia Universitaria (IPLAC-Cuba); Ex Docente Universidad Técnica Luis Vargas Torres de Esmeraldas; Autor de 5 libros; Auditor Especialista Contraloría General del Estado; Consultor del Centro Investigación Científica, YACHAY WASY (La Casa del Conocimiento) Correo: jimenezw17@hotmail.com – Blog: yachaywasymv.blogpot.com