Sin categoría

Inversión Pública e Inversión Privada en el Ecuador, ¿Entre ambas inversiones se complementan o se repelen?

Algunos autores señalan que lo que existe es un efecto expulsión (crowding out) de la inversión privada al intervenir la inversión pública, pero hay una tendencia reciente, que manifiesta más bien que el efecto es de complementariedad y atracción entre ambas inversiones.

De manera preliminar hagamos una digresión, ¿Por qué relacionar la inversión con la generación de empleo? El objetivo prioritario de la gestión de cualquier gobierno es, además de incrementar el nivel de producto (medido por el PIB), incrementar la generación de empleo, entonces podemos aseverar que, al incrementar la inversión, sea esta pública o privada, se incrementará el producto y como consecuencia se incrementará el empleo.

Un primer análisis gráfico en el que se aprecia la Inversión, también conocida como “Formación bruta de capital fijo”, en el Ecuador durante el período 2000 -2024, observamos, tanto a la inversión privada como pública.

Fuente: Banco Central del Ecuador, Boletín Mensual de Estadísticas Económicas

El gráfico permite identificar tres períodos relevantes, el primero entre 2000 y 2006 en el que crece moderadamente el sector privado, mientras la inversión pública prácticamente se mantiene constante; el segundo período entre 2007 y 2014, en el que crece la inversión, tanto del sector público como del privado, y el tercer período entre 2015 al 2024, en el que la inversión pública desciende mientras la inversión privada se mantiene.

Cabe mencionar que en el segundo período (2007-2014), el Estado marca un crecimiento relevante de la inversión pública, pero contrario a la sustitución de la inversión privada, es complementaria. La inversión pública jugó un rol crucial, en la generación de empleo, durante este período con numerosos (más de 7000) proyectos de infraestructura que fueron construidos por el gobierno de ese entonces; este período (2007-2014) fue marcado por la expansión de la red vial, conducida por una significativa inversión pública. Los sectores clave de infraestructura y energía experimentaron un notable incremento durante este período, cuyas obras, no dejaron de inaugurarse hasta entrado el gobierno de Moreno en 2019, resultado de la inercia del proceso de inversión pública liderado por Correa. Este segundo período (2007-2014) fue testigo, de un dinamismo de un gobierno propositivo, en lo económico y en lo social, que generó un crecimiento sustancial en las empresas estatales. Proceso que no solo se evidenció en Ecuador sino también de la región, facilitados por préstamos a bajo interés debido al aumento sostenido en los precios internacionales de los comodities.

En el tercer período (2015 – 2024), además de un decrecimiento claro de la inversión pública, sin embargo, la inversión privada se mantiene, con altibajos, especialmente por la pandemia del Covid, pero esta inversión privada ni crece ni decrece. Es necesario señalar que este tercer período, estuvo caracterizado por varios procesos tanto económicos como sociales notables, entre los que se pueden destacar:  crisis de las finanzas públicas, la cual redujo la capacidad del Estado para guiar el proceso de desarrollo a través de la inversión pública; una combinación de estancamiento en la acumulación privada del capital que presentó algunos picos (máximos) de crecimiento, especialmente en el período 2022-2023. En el ámbito social, entre 2020 y 2024 fue un período excluyente ya que estuvo acompañado del mayor flujo migratorio de la población vulnerable, más de 400 mil ecuatorianos salieron del país, muchos en condiciones infrahumanas, semejante a la diáspora vivida en la peor crisis financiera ecuatoriana de finales de los 90. Aunque en el 2025 se rompió los récords mundiales en los indicadores de violencia, este proceso, tiene sus orígenes en el año 2019. En ese año, bajo el liderazgo nuevamente de gobiernos neoliberales, se implementaron las políticas de achicamiento del Estado, recomendadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) desencadenó un desmantelamiento institucional, y una escalada de delincuencia y violencia, que alcanzó récords mundiales, solo comparables a nivel regional, con países como Haití y Jamaica.

Respecto al tema que hoy nos ocupa, es que no existe una relación antagónica entre ambas inversiones, más bien hay un efecto atracción o complementariedad pues en el crecimiento más significativo de la inversión pública (2007-2014), se observa un crecimiento también importante de la inversión privada, es decir una primera impresión, es que no hay un proceso de expulsión (crowding out) entre ambas inversiones la pública y la privada.

Respecto a la inversión extranjera directa (IED) que ha llegado a cuenta gotas, lo ha hecho a los sectores primario – exportadores como el petrolero o el minero, con varias consecuencias nefastas en términos ambientales. Cabe mencionar, que estos sectores son intensivos en capital, maquinaria, equipos, tecnología, mano de obra calificada, pero lo que nosotros tenemos en gran cantidad es mano de obra poco calificada, este es otro motivo por el que la obra pública es la que mejor se adapta a nuestras condiciones estructuralmente objetivas.

Aschauer (1989) argumenta en su artículo, en el que analiza los efectos de la inversión pública y las infraestructuras sobre la productividad y el crecimiento económico, y dice que la reducción de la inversión pública, en detrimento del incremento del consumo del gobierno, fue un importante factor para explicar la disminución de la productividad en los Estados Unidos de América, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá, entre 1966 y 1985. La inversión en infraestructura sirve como un crucial canal de transmisión por el lado de la oferta de la economía, influyendo en el proceso de crecimiento económico. El efecto atracción o complementariedad (crowding-in) desde la inversión pública a la inversión privada no solo afecta la composición del ingreso sino también tiene efectos expansivos sobre el ritmo del crecimiento económico.

La relación positiva entre desarrollo de la infraestructura y crecimiento económico ha sido ampliamente discutida en la literatura (e.g. Bom P.R. & Ligthart, 2014;Wang, 2002;Aschauer, 1998; Sahoo & Kumar Dash, 2012).

A manera de conclusión podemos afirmar, que el desarrollo de la inversión pública, especialmente en infraestructura y energía, contribuye al crecimiento económico a través de tres canales de transmisión:

– Provee oportunidades de empleo e infraestructura física y social a la población más pobre (Sahoo & Dash, 2009).

– La inversión en si misma crea actividades económicas que estimulan el crecimiento y la producción (efecto en la demanda efectiva); y

– Reduce los costos de transacción y los costos del comercio, mejorando la competitividad (efecto oferta).

La versión de este artículo, en la que se incluye el detalle de la bibliografía la puede obtener en:  https://bit.ly/45RM9nr

La frase destacada:

… no existe una relación antagónica entre ambas inversiones, más bien hay un efecto atracción o complementariedad pues en el crecimiento más significativo de la inversión pública (2007-2014), se observa un crecimiento también importante de la inversión privada, es decir una primera impresión, es que no hay un proceso de expulsión (crowding out) entre ambas inversiones la pública y la privada.

Sobre el Autor Xavier Dávalos Gonzales:

PhD en Economía (Universidad de Alcalá–España), Experto Política Fiscal e Investigación Social y Económica, Economista (PUCE–Ecuador), Master en Economía (Universidad di Tella–Argentina), Master en Administración y Gerencia (INAP), España y Universidad de Alcalá), estudios posgrado (Universidad de Michigan –Ann Arbor-, USA), Director Proyectos Investigación (Instituto Nacional de Estadísticas y Censos –INEC) y Banco Mundial, Director Proyecto Investigación favorecido en XIV Convocatoria Fondos Concursables (CEDIA, 2019), Consultor Sistema Integrado Indicadores Socio Económicos (SIISE), ex Docente–investigador y Coordinador de Grado y Posgrado Universidad Técnica del Norte (UTN) y en el Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN).

author-avatar

About Marcelo Almeida Pástor

Ph.D en Ciencias de la Educación (Universidad de La Habana-Cuba), Magíster en Docencia Universitaria e Investigación Educativa y Diplomado Superior en Planificación Estratégica (Universidad Nacional de Loja); Especialista en Educación para el Desarrollo Sustentable y Licenciado en Ciencias de la Educación especialidad Idiomas (Universidad Técnica del Norte); Profesor Jubilado en la Universidad Técnica del Norte en la Facultad de Posgrado: ex Profesor en: Universidad Tecnológica Indoamérica, Pontificia Universidad Católica del Ecuador sede Ambato y Esmeraldas; ex Profesor y ex Coordinador Maestría Pedagogía mención Currículo (presencial y en línea), ex Profesor y ex Coordinador Maestría en Innovación en Educación, mención Pedagogía y Didáctica con enfoque Basado en Competencias (modalidad presencial) en Universidad Técnica del Norte; Socio Fundador, ex Secretario Pro tempore de la Escuela de Pensamiento Social Imbabura; Coordinador del Comité Editorial Página Pido la Palabra. Miembro de la Sociedad Bolivariana de Ibarra, Socio Adherente de la Sociedad Artística de Otavalo.