Pido La Palabra

Mujeres afrodescendientes: Caso Ecuador (II)

Diario El Norte

La historia contemporánea del Ecuador no puede comprenderse sin visibilizar el papel fundamental de las mujeres afrodescendientes. A lo largo de décadas han transitado de la invisibilización social a un proceso constante de organización, resistencia y reivindicación de derechos. Sus voces hoy resuenan en la Agenda Política de las Mujeres Afroecuatorianas y Afrodescendientes 2024-2027 elaborada por movimientos sociales y avalada por organismos internacionales. El texto se vincula con los objetivos estratégicos del Ministerio de la Mujer y Derechos Humanos de Ecuador.

El proceso organizativo referido se caracteriza por una profunda raíz comunitaria y una orientación a la acción colectiva. Su existencia se remonta a las luchas por la abolición de la esclavitud, el acceso a la tierra y la dignidad humana hasta llegar a las complejas demandas contemporáneas en torno a equidad, reconocimiento cultural y participación política efectiva.

La consolidación organizativa se efectivizó a finales del siglo XX a partir de la formación de la Coordinadora Nacional de Mujeres Negras (CONAMUNE) en septiembre de 1999. Fue resultado del Primer Congreso Nacional de Mujeres Negras realizado en el Valle del Chota. Esta organización y las de base emergen en respuesta a la marginación histórica y actúan como espacios de reflexión, empoderamiento y demanda de derechos humanos. Su trabajo es fundamental para garantizar visibilidad de sus problemáticas y promover políticas públicas con enfoque interseccional y de género.

El trabajo organizativo se materializa en plataformas colectivas, como «Agenda Política de las Mujeres Afroecuatorianas y Afrodescendientes 2024-2027». Esta agenda, construida de manera participativa, constituye un referente clave orientado a fortalecer su aportación e incidencia política bajo el principio “nada sobre nosotras, sin nosotras”. El trabajo colaborativo permitió la articulación de demandas específicas, tanto al Estado como a organismos multilaterales, ello consolidó agendas locales y nacionales en torno a educación inclusiva, salud integral, representatividad política y combate a la violencia de género.

Logros organizativos destacados son: 1. Consolidación de redes y alianzas intersectoriales entre mujeres negras, movimientos indígenas y organizaciones feministas; 2. Sistematización de experiencias y saberes ancestrales como herramientas para la incidencia política; 3. Reconocimiento, en normativa nacional, de las particularidades culturales y sociales de las mujeres promoviendo la protección diferenciada de sus derechos.

La lucha se fundamenta en una triple condición de opresión: género, etnicidad y diferencia económica; es decir, por ser mujer, por ser negra y por ser pobre. El triple desafío generó procesos de resistencia únicos, en los que confluyen demandas de justicia social, reparaciones históricas, y exigencia de reconocimiento político, económico y cultural.

Como desafíos se inscriben en: 1. Participación política y ciudadana: Subrepresentación en cargos públicos sigue siendo un obstáculo notable; sin embargo, su presencia está en ascenso, impulsan normativas como paridad, alternancia y cuotas étnico-raciales que buscan transformar el acceso al poder real y simbólico; 2. Educación y salud: Luchan contra la discriminación institucional en los sistemas educativo y de salud, e impulsan la incorporación de la perspectiva étnico-cultural y de género en la formación de profesionales, así como en el acceso a servicios pertinentes; 3. Violencia de género y racismo estructural: Posicionaron en la agenda nacional la problemática específica de la violencia racializada, denuncian situaciones de doble vulnerabilidad y exigen políticas de prevención y atención diferenciadas; 4. Territorio y medio ambiente: Defensa del territorio ancestral y la protección frente a actividades extractivas y proyectos que amenazan la supervivencia de comunidades afroecuatorianas son una batalla emblemática. Se articula el derecho colectivo sobre el territorio y la protección del ambiente con el bienestar de las mujeres y sus familias.

La Agenda Política 2024-2027 constituye el mapa de estas luchas; sus nueve ejes clave abarcan: participación política, diversidad sexo-genérica, acceso a salud y educación, derechos económicos, protección frente al cambio climático y la violencia estructural. Este documento fortalece el proceso organizativo y guía las estrategias hacia la exigibilidad de derechos ante el Estado y la generación de políticas públicas.

 Las conquistas más relevantes son: Visibilización nacional e internacional: Inclusión de demandas específicas dentro de políticas públicas, así como la colaboración con organismos como ONU Mujeres fortalece la visibilidad de la agenda e impulsa la cooperación interinstitucional; Normativas y políticas públicas: Incorporación de la perspectiva de género y etnicidad en la legislación ecuatoriana, reflejada en la Constitución —que reconoce la diversidad cultural y los derechos colectivos— y en leyes sectoriales base; Participación en espacios de toma de decisión: Acceso a espacios legislativos, municipales e instancias de la sociedad civil, se reconoce liderazgo y promueve la representatividad real, aunque persiste la subrepresentación electoral; Desarrollo de agendas propias: Capacidad para generar plataformas reivindicativas, sin dependencia de movimientos feministas tradicionales fortalece la autonomía del movimiento y permite mayor incidencia política ajustada a sus realidades; Mayor representatividad: En Ecuador se destacan Alexandra Ocles como la primera Ministra afroecuatoriana de la Secretaría de Pueblos y luego de la Secretaría de Gestión de Riesgos, Raquel González Lastra primera presidenta afroecuatoriana del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (julio 2015 -.enero 2018) y un cargo importante, aunque su desempeño rodeado de mucha polémica fue el de la Dra. Diana Salazar como Fiscal General de la Nación (abril 2019 – mayo 2025).

En 2024, la entrega de la Agenda Política de las Mujeres Afroecuatorianas y Afrodescendientes al Ministerio de Salud Pública simbolizó el reconocimiento oficial de demandas de salud integral, incluyendo medicina ancestral y respeto por los saberes propios.

 Queda aún mucho por avanzar, la clave del éxito futuro reside en la sostenibilidad de los procesos organizativos, la profundización del diálogo social y la voluntad política real para atender, reparar y reivindicar los derechos de las mujeres afroecuatorianas. Así el Ecuador garantizará respeto irrestricto a la dignidad y los derechos, resistencia y esperanza son formas propias de ciudadanía y liderazgos que enriquecen la democracia nacional.

La frase destacada:

La Agenda Política 2024-2027 constituye el mapa de estas luchas; sus nueve ejes clave abarcan: participación política, diversidad sexo-genérica, acceso a salud y educación, derechos económicos, protección frente al cambio climático y la violencia estructural. Este documento fortalece el proceso organizativo y guía las estrategias hacia la exigibilidad de derechos ante el Estado y la generación de políticas públicas.

Sobre el Autor Iván Pabón Chalá:

Doctor en Investigaciones Humanísticas, Universidad de Oviedo (España); Magíster en Estudios Latinoamericanos; Licenciado en CCEE. Docente invitado: Universidad Andina “Simón Bolívar” y Universidad Técnica del Norte; Docente Unidad Educativa “Valle del Chota”. Miembro Fundador Federación de Comunidades y Organizaciones Negras de Imbabura y Carchi FECONIC, Coordinador Comisión Nacional de Etnoeducación Afroecuatoriana, editor Módulos “Orígenes”. Autor: Identidad Afro, Procesos de Construcción en las comunidades negras de la cuenca Chota-Mira, Historia de vida de la afrochoteña Aída Espinoza. Ponente en eventos y simposios nacionales e internacionales.

Cortesía Edizon León. Lideresa del Chota

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About Marcelo Almeida Pástor

Ph.D en Ciencias de la Educación (Universidad de La Habana-Cuba), Magíster en Docencia Universitaria e Investigación Educativa y Diplomado Superior en Planificación Estratégica (Universidad Nacional de Loja); Especialista en Educación para el Desarrollo Sustentable y Licenciado en Ciencias de la Educación especialidad Idiomas (Universidad Técnica del Norte); Profesor Jubilado en la Universidad Técnica del Norte en la Facultad de Posgrado: ex Profesor en: Universidad Tecnológica Indoamérica, Pontificia Universidad Católica del Ecuador sede Ambato y Esmeraldas; ex Profesor y ex Coordinador Maestría Pedagogía mención Currículo (presencial y en línea), ex Profesor y ex Coordinador Maestría en Innovación en Educación, mención Pedagogía y Didáctica con enfoque Basado en Competencias (modalidad presencial) en Universidad Técnica del Norte; Socio Fundador, ex Secretario Pro tempore de la Escuela de Pensamiento Social Imbabura; Coordinador del Comité Editorial Página Pido la Palabra. Miembro de la Sociedad Bolivariana de Ibarra, Socio Adherente de la Sociedad Artística de Otavalo.