Participación de los afrodescendientes en las Guerras de Independencia
Diario El Norte
En el Bicentenario de la Batalla de Ibarra es justo rendir un homenaje a la ciudad y decir “Loor a Ibarra”, pero también es propicio y pertinente visibilizar a los “otros”, a los elementos faltantes como lo dice Bing Nevares (2020), a los grupos étnicos que no aparecen en los relatos, narraciones, ni en los partes de guerra de la independencia, entre ellos a los afrodescendientes que sin ellos, como reconoce Ayala (2004) en Ecuador Patria de todos “el Ecuador es inconcebible”, yo diría no solo el Ecuador sino la América Andina. En 2016, Gomezjurado, en las consideraciones finales sobre “Combatientes negros en la Independencia de la región de Quito” corrobora que: “Es indudable que la participación negra en los combates, junto a los rebeldes y patriotas, fue decisiva para la consecución de la victoria definitiva sobre los peninsulares y para la libertad de las tierras americanas” (p. 23).
La participación de los descendientes de africanos no solamente se ha evidenciado en las guerras de independencia sino también en la fundación de algunas ciudades. Antonio Saco (1879) sostiene que el conquistador Pedro de Alvarado quien era Gobernador de Guatemala, al ser informado de la captura de Atahualpa y del botín de oro que obtuvo Gonzalo Pizarro, consiguió licencia de Carlos I (Rey de España 1516-1556) con el argumento de explorar nuevas tierras para engrandecer el poder del rey. Pero en el fondo, sintió envidia de Pizarro y siendo un hombre ambicioso y aventurero, no dudó en gestionar licencia del monarca español para “explorar nuevas tierras”; además, fue informado que en Quito había mucho más oro que el obtenido por Pizarro en Perú. Una vez que obtuvo licencia, organizó viaje hacia Quito: “armó una expedición de españoles, indios, y doscientos negros que acompañaban a sus amos. Salió de Nicaragua el 18 de enero de 1534” (Saco 1879, p.165).
El dato que ofrece Saco, se puede interpretar por lo menos desde tres aristas: Primera que los afrodescendientes no llegaron al actual Ecuador en 1553 como oficialmente se ha registrado a partir de la obra de Cabello Balboa -quien relata con abundante detalle la llegada de 17 negros y 6 negras a las costas de Esmeraldas- sino que realmente fue en 1534; segunda y quizá la más importante es que llegaron con los conquistadores, esto implica que fueron pieza clave en el proceso de conquista; y, tercera, 200 es un número bastante significativo, estos serían los que sometieron a los indígenas nativos para gloria de los conquistadores españoles.
En relación a la fundación de algunas ciudades, se ha podido compilar información de por al menos tres: Quito, Guayaquil y Loja. En Quito sabemos que en el Acta de Fundación de la ciudad constan Pedro Salinas y Antón de color negro. En Guayaquil, cuya primera fundación ocurrió en 1534, Ezio Garay (2010) afirma que los negros: “también fundaron, pacificaron y forjaron nuestra ciudad; de quienes injustamente se perdió su rastro y no se conserva ningún registro, salvo las menciones de ellos en las citas generalizadas de los cronistas de la conquista”. Se advierte entonces que los negros llegaron a esta ciudad desde su primera fundación, esto es 1534. Garay agrega que, a finales del siglo XVI e inicios del XVII Guayaquil ya contaba con un número importante de vecinos; para el año 1605 la población total de la Gobernación de Guayaquil era de 4.072 habitantes y de ellos 353 eran negros (un 14,5%); entre esa población habían 20 libres, 17 solteros y tres casados.
En la Fundación de Loja, Pio Jaramillo (2002) asevera que fue fundada en 1548 por el capitán Alonso de Mercadillo pero no hace referencia a que si hubo o no participación de negros; sin embargo, se sabe que en el ejército de Pizarro sí hubo la participación de ellos, esto se evidencia cuando Pizarro doblegó al Virrey Blasco Núñez en la batalla de Iñaquito, en enero de 1546, en la que “Carvajal ordenó a un negro esclavo le cortara la cabeza al virrey; y luego de esta victoria, Pizarro mandó parte de sus hombres con el capitán Alfonso de Mercadillo para que fundase en la provincia de la Zarza la ciudad de Loja” (Velasco, 1841, p. 200). Es muy probable que en ese grupo de hombres que Pizarro ordenó le acompañasen a Mercadillo, hayan estado algunos negros.
En las guerras de independencia, muchos de los ancestros descendientes de africanos murieron por la libertad no solo de ellos y de su familia sino de todo el país; esto es común no solo de nuestro actual Ecuador, y de los países andinos sino de toda Latinoamérica. Frank Tannenbaum (1968) sostiene que “Los esclavos del Brasil que se incorporaron en al ejército para combatir en la guerra del Paraguay fueron liberados por decreto del 6 de noviembre de 1866 y de este modo conquistaron la libertad unos veinte mil negros” (p. 60). Agrega que, en Argentina, más de la mitad del ejercito de San Martin que cruzó los Andes, estaba compuesta por negros libertos (pp. 60-61). Esto demuestra que fue clave su participación en las guerras de independencia de los países de América Latina.
En cuanto a Ecuador, a pesar que los historiadores de la independencia no mencionan su participación, se ha podido encontrar información y documentos que evidencian su contribución en el ejército de Simón Bolívar. La carta de Fermín Padilla encontrada en el Archivo Nacional de Ecuador en Quito, por ejemplo, es solo una pequeña muestra que prueba la participación de este grupo étnico en la Batalla del Pichincha el 24 de mayo de1822. Padilla fue un esclavizado que participó en los ejércitos libertarios, el 19 de junio de 1822 escribió la carta al general Simón Bolívar solicitando ser libre de esclavitud. Argumenta haber participado con el general Sucre en el sangriento combate del Pichincha peleando con valor y entusiasmo hasta lograr el glorioso triunfo que inmortalizó la felicidad no solo de los soldados sino de toda un Estado naciente. En este sentido, es necesario recalcar que varios afrodescendientes esclavizados formaron parte del ejército de Bolívar, que también murieron por la independencia y la libertad no solo de nuestra Patria sino de la región.
Gomezjurado (2016) argumenta que algunos de los oficiales y comandantes de los ejércitos patriotas tenían descendencia africana, entre ellos: Gral. Juan Otamendi Anangonó, Gral. Fernando Ayarza, Gral. José Florencio Jiménez, Gral. Bartolomé Salom quien comandó el batallón Yaguachi en la Batalla de Ibarra. Inclusive, manifiesta que el mismo Libertador Simón Bolívar, por parte de su bisabuela paterna Josefa Marín y Narváez, podría tener descendencia africana.
¿Cómo estaba integrado el ejército de Bolívar? Indiscutiblemente por campesinos, indígenas y negros que constituían el grueso del ejército. En cuanto a los afrodescendientes, sabemos que Bolívar, antes de obtener la victoria, tuvo muchos fracasos y hubo momentos en que se sintió derrotado, casi ya sin saber qué hacer, viajó a Haití para conseguir ayuda del Rey Petión. Alexander Petión no solo le apoyó con hombres y armamento sino también con estrategias militares clave a cambio que liberara a los negros de la esclavitud. Efectivamente, cumpliendo este compromiso, de acuerdo con Gomezjurado, Bolívar expidió su primera proclama de liberación de los esclavizados en junio de 1816, esto fue un impulso muy fuerte para que los descendientes de africanos participen masivamente en los combates; aunque por razones sociopolíticas, Bolívar no alcanzó a cumplir todos los acuerdos con Petión.
En referencia a la Batalla de Ibarra librada el 17 de julio de 1823, en Documentos referentes a la Battalla de Ibarra, Gangotena (1923) menciona que antes de marchar a la contienda militar, Bolívar organizó su ejército el 12 de julio en Guayllabamba en tres secciones: Guías de la Guardia y Batallón Yaguachi al mando del Gral. Salom; Granaderos a Caballo y compañías del Batallón Vargas bajo órdenes del Gral. Barreto; y, la artillería con el Batallón Quito al mando del Gral. Maza. El ejército estaba conformado por 1.500 hombres; con seguridad, cientos de negros integraron ese ejército, pero en los informes del triunfo ni siquiera se menciona su participación. Ellos son los seres humanos faltantes por lo que hoy los afroecuatorianos decimos que la historia de nuestra patria está incompleta.
Un aspecto importante es que, los descendientes de africanos, desde su llegada ya fueron identificados como entes resistentes, con una gran fortaleza física, acostumbrados a soportar hambre, necesidades, inclusive climas hostiles y enfermedades introducidas por los españoles; características que, sumadas a su arrojo, fueron determinantes en el campo de batalla.

La frase destacada:
La participación de los descendientes de africanos no solamente se ha evidenciado en las guerras de independencia sino también en la fundación de algunas ciudades.
Sobre el Autor Iván Pabón Chalá:
Doctor en Investigaciones Humanísticas, Universidad de Oviedo (España); Magíster en Estudios Latinoamericanos; Licenciado en CCEE. Docente invitado Universidad Andina “Simón Bolívar”; Docente Universidad Técnica del Norte; Docente Unidad Educativa “Valle del Chota”. Miembro Fundador Federación de Comunidades y Organizaciones Negras de Imbabura y Carchi FECONIC, Coordinador Comisión Nacional de Etnoeducación Afroecuatoriana, editor Módulos “Orígenes”. Autor: Identidad Afro, Procesos de Construcción en las comunidades negras de la cuenca Chota-Mira, Historia de vida de la afrochoteña Aída Espinoza. Ponente en eventos y simposios nacionales e internacionales.