Ponencia U. Cuenca: Los afroecuatorianos y la etnoeducación: contexto histórico, situación actual y tensiones latentes

PERSPECTIVAS DE HISTORIA PÚBLICA DESDE EL SUR GLOBAL: RETOS Y PROBLEMÁTICAS DE AMÉRICA LATINA CUENCA – 25 – 28 JUNIO, 2025
Ponencia: Los afroecuatorianos y la etnoeducación: contexto histórico, situación actual y tensiones latentes
Ponente: Iván Pabón Chalá, docente UE. Valle del Chota y Universidad Técnica del Norte, Ibarra
Fecha: 27 junio 2025
Esta ponencia intenta abordar las siguientes temáticas: Síntesis histórica sobre la llegada de los africanos al actual Ecuador; breve recorrido histórico del Proceso Etnoeducativo en el Ecuador, situación actual de la Etnoeducación y las tensiones latentes.
Síntesis histórica sobre la llegada de los africanos al actual Ecuador
Digo actual Ecuador porque es de conocimiento general que antes de que lleguen los españoles se llamaba Reino de Quito y durante la colonia que duró más de 300 años, Real Audiencia de Quito. Sería a partir de 1830 que adopta el nombre de Ecuador.
Sobre la llegada de los ancestros africanos lo desarrollamos en tres momentos:
Primer momento; llegada a Quito en 1534. Llegarían con los conquistadores; en el Libro de Actas de Cabildo de la Villa de San Francisco de Quito 1534[1], escudriñando en su interior se encuentra una lista de los vecinos o fundadores de esta ciudad, entre los cuales se inscriben: “anton de color negro” y “pedro salinas de color negro”. ¿Cómo llegaron y por qué son considerados en la lista de los fundadores si en ese entonces, y por más de tres siglos, los negros eran considerados como cosas u objetos? De acuerdo con las investigaciones para su tesis doctoral, Iván Pabón (2020) señala que los afrodescendientes señalados, llegarían con Pedro de Alvarado quien se desempeñaba como Gobernados de Panamá, pero al enterarse del botín que obtuvo Francisco Pizarro por la captura de Atahualpa, le entró la ambición y consiguió licencia del Rey de España para viajar a Quito. Así lo relata José Antonio Saco (1879):
Ambicioso Pedro de Alvarado y amigo del dinero, no estaba satisfecho con la Gobernación del país que había conquistado. Buscaba nuevas aventuras en tierras lejanas; y para ir a Quito armó una expedición de españoles, indios, y doscientos negros que acompañaban a sus amos. Salió de Nicaragua el18 de enero de 1534.[2]
Esto deja claro que definitivamente Pedro Salinas y Antón llegaron con el conquistador Pedro de Alvarado y que seguramente fueron “ladinos” o personas destacadas para que sean inscritos en la lista de vecinos de Quito.
Segundo momento; llegada a Esmeraldas en 1553, el presbítero Miguel Cabello Balboa[3] (1945), en su obra titulada Verdadera descripción y relación de la provincia y tierra de las Esmeraldas, contenida desde el Cabo llamado de Pasao hasta la Bahía de Buenaventura, relata con abundante detalle la llegada de diez y siete negros y seis nagras a la provincia de Esmeraldas, tras naufragar un barco en octubre de 1553. Para el pueblo afroecuatoriano, es de trascendental importancia el hallazgo de esta obra por que le permitió fundamentar una Ley Especial para presentarla al Congreso Nacional en ese entonces (hoy asamblea nacional) en 1997. Luego de un largo debate, el Congreso emite una RESOLUCIÓN LEGISLATIVA que contiene tres artículos, a saber: Art. 1.- Reconoce a Alonso de Illescas como Héroe Nacional; Art. 2.- Declara al primer domingo de octubre de cada año como el DIA NACIONAL DEL PUEBLO AFROECUATORIANO y el Art. 3.- Recomienda se incorpore estos hechos en la Historia Nacional del Ecuador. Desde entonces, cada año, el primer domingo de octubre se celebra el Día Nacional de los afroecuatorianos.
Tercer momento; llegada al Valle del Chota 1575. La llegada de los negros al Valle del Chota según la Enciclopedia del saber Afroecuatoriano (2009) sería en 1575. La primera importación fue introducida por el cacique de Tulcán, García Tulcanaza. En esta época, los esclavizados africanos eran comprados por comerciantes particulares en los muelles de Cartagena de Indias (actual República de Colombia)
Otros escritos como los “Cronistas de Indias”, sostienen que Cristóbal Colón, cuando descubre América en 1492, trajo consigo en su servidumbre algunos descendientes de africanos, lo que significa que nuestra presencia en el territorio ecuatoriano sería desde 1492.
Desde su llegada al Ecuador, los hijos de la diáspora africana han venido luchando por una sociedad más justa y equitativa. El Cimarronaje y los palenques fueron su estrategia de lucha y resistencia durante los siglos XVI al XIX que duró la esclavitud, esto les permitió conservar y recrear su cultura; y lo más importante, conseguir su libertad. Esto sobre la llegada de los africanos al Ecuador, en cuanto al proceso etnoeducativo, lo desarrollamos a continuación
El Proceso Etnoeducativo en el Ecuador y la situación actual.
Breve recorrido histórico
Para iniciar este breve recorrido histórico, es importante resaltar dos momentos de gran movilidad humana de los afroecuatorianos a nivel nacional: Primero la abolición de la esclavitud en 1851, que en el Ecuador no se efectivizó en ese año sino, por lo menos, dos años más tarde, a partir de 1853 debido a que el Estado no disponía en ese momento de los recursos económicos para pagar a los poseedores de los esclavizados el valor correspondiente; además, debía hacerse un proceso de tasación justamente para fijar los costos de cada uno de ellos por edad, sexo y estado de salud. Una vez que se logró esto, la mayoría de los ecuatorianos descendientes de africanos no asimilaban lo que estaba pasando, no sabían qué hacer con su libertad; de allí que muchos de ellos se quedaron trabajando en las mismas haciendo por una miserable remuneración. Otros prefirieron emigrar a las ciudades en busca de mejores días para sus hijos. Comprender su nuevo estado (de esclavizado a libre) les llevó más de una década.
La Ley de Reforma Agraria de 1964, después de la abolición de la esclavitud, es otro hito importante, marca un giro en la vida de la mayoría de los afroecuatorianos, especialmente de la sierra norte, que se quedaron trabajando en las tierras, porque se da todo un proceso de parcelación de las haciendas, particularmente en el Valle del Chota y cuenca del río Mira; por lo tanto, los que trabajaban en ellas tenían la posibilidad y el derecho de acceder a un lote significativo de terreno de acuerdo a esta Ley. De esto, se da otro proceso de migración a las ciudades de los que no pudieron acceder a la tierra. Entonces son los hijos de estos y de los anteriores migrantes que ingresan a las universidades en Quito y con estas luces empiezan a reflexionar sobre las experiencias de esclavización, explotación y discriminación sufridas por sus abuelos, padres y en algunos casos, por ellos mismos en las universidades. Entonces, estos jóvenes hijos de migrantes afroecuatorianos empiezan a reunirse en Quito y conforman, quizá, el primer grupo de intelectuales afroecuatorianos que le denominaron Centro de Estudios Afroecuatoriano, CEA. Para hacer investigación, este grupo de jóvenes que inicialmente eran como 11 personas, tuvieron que devolverse a sus comunidades y conversar con los mayores para escribir su historia y su cultura que en la escuela nunca les contaron; entonces empiezan a producir los llamados “cuadernos afroecuatorianos”. En ese entonces, no se llamaba Etnoeducación:
“Yo creo que inicialmente esto no tenía un nombre, no era ni educación étnica ni etnoeducación, sino que era un proceso de luchar para, encontrarse en ese sistema educativo; en el cual, uno aprende de todo el mundo, uno aprende del indio, del blanco, del mestizo, de todo el mundo, pero uno no aprende de uno. Entonces uno se pregunta, si yo estoy en este país desde hace cientos de años, por qué yo no me encuentro ahí”. (Juan García, entrevista realizada el 3 de febrero de 2011)
El término de Etnoeducación se va acuñando en (y con) las organizaciones sociales y en los encuentros colectivos, tanto nacionales como binacionales (con Colombia) e internacionales.
El CEA no permaneció en el tiempo por falta de recursos, lo que permitió que el Centro Cultural Afroecuatoriano (CCA) que se crea en 1981, acogiera a algunos miembros del CEA y de alguna manera continúe con el trabajo que venían haciendo los jóvenes estudiantes universitarios, pero desde la perspectiva Pastoral.
El contexto internacional, influenció muchísimo y animó a estos jóvenes a hacer investigaciones sobre nosotros, los descendientes de africanos o afroecuatorianos. En este aspecto se destacan dos acontecimientos que tuvieron una transcendencia mundial: El uno es la lucha por los Derechos Civiles en los Estados Unidos liderada por Marthin Luther King y Malcon “X”, que llega a su máximo albor a finales de la década de los 50 e inicios de los 60, logrando la aprobación de “La Ley General de los Derechos Civiles” en 1964 (Revista Generación de Cambio, El Movimiento por los Derechos Civiles en los Estados Unidos 1990). Esto se conoce también en el Ecuador y se empieza a reflexionar sobre el racismo y la identidad.
El otro de los acontecimientos internacionales es la lucha antiapartheid en Sudáfrica, que inicia en 1950 y que en el período 1960-1970, se intensifican, llevando a encarcelamientos a los líderes más representativos, entre ellos Nelson Mandela que prácticamente pasó cerca de tres décadas en prisión por oponerse a esta política de segregación racial. Esta lucha solo finaliza en 1990 con la liberación de Nelson Mandela tras una fuerte presión internacional (Modulo de Etnoeducación afroecuatoriana 2005). Estos dos hechos se constituyen en iconos de lucha y resistencia para los Afrodescendientes en muchos países latinoamericanos.
La conformación del CEA marcó el primer paso en cuanto a iniciativas etnoeducativas; aunque en ese entonces el trabajo que realizaban los miembros del Centro no era considerado como etnoeducación porque este término empieza a acuñarse más tarde, sin embargo, el trabajo que hacían ellos, hoy sabemos que era Etnoeducación. Por lo tanto, el término se va discutiendo, interiorizando y apropiando a partir de la década de los noventa, en los encuentros nacionales e internacionales de intelectuales y organizaciones de Afrodescendientes. Así es como surge el proceso etnoeducativo y la forma como se adopta el término Etnoeducación.
Es meritorio resaltar que, desde el Centro Cultural Afroecuatoriano CCA, creado en 1981 por los Misioneros Combonianos, se han hecho importantes aportes, tanto en la investigación y producción de materiales como al proceso organizativo y Etnoeducativo. Crean el Movimiento Afroecuatoriano (MAE) “Conciencia” en la ciudad de Quito a finales de la década de los 80; luego formaron el IFA Instituto de Formación Afro. Muchos de los motivadores e impulsadores de las organizaciones creadas en la década de los 90, se formaron en CCA. En el 2009, lanzan la Enciclopedia del saber afroecuatoriano, una obra de investigación y compilación realizada por el maestro Juan García Salazar, Catherine Chalá Angulo y el Padre Martin Balda, fue publicada por el Vicariato Apostólico de Esmeraldas en enero del 2009.
Inicios de la Etnoeducación en el Valle del Chota
El Proceso Etnoeducativo en el Valle del Chota constituye la base para que hoy la Etnoeducación afroeciatoriana sea reconocida como política pública al incorporarse en el Currículo Nacional.
Este proceso se inició en 1999 con los talleres de sensibilización del antropólogo e historiador afroesmeraldeño Juan García Salazar.
Juan García Salazar, de acuerdo con lo que nos contaba en los espacios o entretiempos de los talleres, más de 20 años caminó y conversó con los mayores tanto de la zona del Valle del Chota como de Esmeraldas; fotografiando, escribiendo y grabando los saberes[4] de los afroecuatorianos. Con los conocimientos adquiridos en la academia empieza a sistematizar una gran parte de este material, sustenta lo que decían los mayores con lo escrito en los libros y con investigaciones realizadas. Mediante autogestión consigue fondos y prepara material para compartir, en una ronda de tres talleres, con los docentes, líderes y lideresas afroecuatorianos/as de las provincias de Imbabura, Carchi y Esmeraldas.
El primer taller se realizó del 15 al 18 de junio de 1999 en la ciudad de Ibarra; participamos alrededor de 20 docentes afroecuatorianos, entre hombres y mujeres y 13 líderes de las comunidades afroecuatorianas de las provincias de Imbabura y Carchi. Esto despertó gran interés en todos los asistentes en vista que fue el primer taller de Etnoeducación. La mayoría de los presentes desconocíamos nuestros orígenes; fue muy impactante, el saber cómo fueron tratados nuestros ancestros, tanto en la captura y transportación como en las haciendas y minas. Como producto de este primer taller se conformó la “Comisión de Etnoeducación de Imbabura y Carchi.
La Comisión surge de la necesidad y del saber que a nosotros en la escuela nunca nos enseñaron sobre nuestros orígenes. Por lo tanto, en los espacios de los refrigerios en el taller comentábamos y nos preguntábamos ¿Por qué no nos enseñaron esto en la escuela?, nosotros somos profesores, ¿qué podemos hacer para que esto no se repita y nuestros niños, niñas y adolescentes, nunca más salgan con estos vacíos?, entonces surgió la idea de conformar una comisión que se encargaría de sistematizar el material facilitado por Juan García, trabajarlo, enriquecerlo y llevarlo a las aulas.
Al finalizar este primer taller, la Etnoeducación era vista como un proceso de contar a los niños y jóvenes nuestra verdadera historia, y desde y con esto reconstruir la historia oficial del Ecuador.
En el segundo taller realizado del 28 al 30 de octubre de 1999, en la casa Martina Carrillo de la ciudad de Ibarra, se consensó y se socializó los aportes y conclusiones del primer taller, se analizó el segundo módulo y se avanzó en la construcción de las unidades de este segundo módulo. Como resultados de este segundo taller, se conformó una directiva de la comisión y se organizaron grupos de trabajos sectoriales para construir y aportar las unidades. El objetivo era, al finalizar los trabajos grupales, juntar los aportes y armar uno solo en consenso para publicarlos. Los trabajos se cumplieron en un 75%
En el tercer taller, realizado el 12 de mayo del 2003, Juan García, presentó su primer material de Etnoeducación, publicado con el Fondo Documental Afro-Andino de la Universidad Andina Simón Bolívar de Quito: Papá Roncón y Cuentos de Animales de la Tradición Oral del Valle del Chota. La publicación de este material, motivó muchísimo a la Comisión a buscar financiamiento para editar y publicar el material didáctico trabajado en la zona del Valle del Chota. Fue así que después de un ardua proceso de elaboración y búsqueda de financiamiento, en el 2005 se logra publicar el primer material etnoeducativo a ser aplicado en las instituciones educativas del Valle del Chota y cuenca del río Mira; lo denominamos Nuestra Historia, documento didáctico pedagógico de Etnoeducación afroecuatoriana.
Este módulo fue la base para luego construir otros a ser aplicados a nivel nacional y sea recocida la Etnoeducación afroecuatoriana en el currículo nacional mediante acuerdo Ministerial MinEdu 0045 del 20 de mayo de 2016.
Situación actual.
Una vez emitido el Acuerdo Ministerial 045, ha sido una constante lucha para que no quede solo en el papel. Luego de un ardua proceso insistencia, en la administración de la ministra Monserrat Creamer se logró crear algo así como un departamento de Etnoeducación afroecuatoriana con tres funcionarios; con ellos se ha logrado publicar hasta la actualidad 7 módulos de Etnoeducación afroecuatoriana que se encuentran colgados en la página weeb del Ministerio de Educación y también se han impartido junto con los demás textos del MinEdu a nivel nacional.
La aspiración del pueblo afroecuatoriano ha sido la creación de la Dirección Nacional de Etnoeducación para que desde este espacio se planifiquen y se ejecuten las políticas públicas relacionadas con la Etnoeducación afroecuatoriana. Por más de dos décadas esa ha sido la lucha. Es en la Reforma a la LOEI sancionada en 2022 que se logra incorporar esta aspiración en la ley; se reconoce en los artículos: 92.1, 92.2 y 92.3. En este contexto, el 20 de marzo del presente año se nombró a la directora nacional de Etnoeducación.
Las tensiones latentes
¿Cuáles han sido las tensiones?
En el 2011 cuando iniciamos el acercamiento con la ministra Gloria Vidal, primeramente no permitieron que nos acompañe un funcionario de la UNESCO; segundo, en todo momento incorporaban funcionarios de tal manera que nos superen en número y a nosotros siempre nos limitaban; tercero, siempre nos dejaron la sensación de que íbamos a quitarles puestos de trabajo quizá a incomodarles de allí que la Subsecretaria de Fundamentos Educativos de ese entonces, la Dra. Alva Toledo bloqueo de cualquier forma la Creación de la Dirección de Etnoeducación.
En el 2018, luego de haber logrado incorporar tres hermanas Afroecuatorianas en la Subsecretaria de Educación Intercultural Bilingüe, para que se encarguen de articular la Etnoeducación como política pública, por presión del movimiento indígena, Lenin Moreno, presidente de nuestro país en ese entonces, mediante Decreto Ejecutivo crea la Secretaria de Educación Intercultural Bilingüe. Una Secretaría exclusivamente para ellos y dos semanas después, a las tres compañeras que estaban en la Subsecretaría de Educación Intercultural Bilingue, les pasaron a otra Subsecretaria.
Hoy, en este año 2025, una compañera participó en el proceso para la denominación del o la Secretaría de Educación Intercultural Bilingue y la Etnoeducación, de acuerdo a sus expresiones, fue separada por discriminación.
[1] Este libro se encuentra en el Archivo Municipal de Quito. Accedía a el en el 2005, durante el proceso de investigación que realicé para mi Tesis de Maestría, en la Universidad Andina Simón Bolívar de Quito, publicada en el 2007 bajo el título: Identidad Afro: procesos de construcción en las comunidades negras de la Cuenca Chota-Mira.
[2] Juan Bautista Muñoz, Colec. Tomo 80. –Herr., déc. 5, lib.6, cap. 7 y 8. Citado por José Antonio Saco, Historia de la esclavitud de la raza africana en el nuevo mundo y en especial en los países Américo–Hispanos, Barcelona, Imprenta de Jaime Jepús, 1879, p. 165.
[3] La obra referida escribe Miguel Cabello Balboa en 1583, es descubierta entre papeles del Tucumán en el Archivo General de Indias por el investigador argentino Roberto Levidier; la encuentra incorporada en la Información de Méritos y Servicios de Juan Roldán Dávila. Lo dicho nos cuenta Jacinto Jijón y Caamaño quien hace la introducción no solo de esta obra sino de otras más escritas por Cabello Balboa, publicadas en 1941 por Editorial Ecuatoriana bajo el título: “Miguel Cabello Balboa. Obras. Volumen I”
[4] Todo este trabajo está bajo custodia de la Universidad Andina Simón Bolívar, en el Fondo Documental Afroandino; creado específicamente para la custodia de este material.