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Terrorismo capitalista (III)

En pocas palabras, existe una enajenada arremetida del sistema contra cualquier sistema que se contraponga al infundado modelo “triunfante de civilización”. Y vaya que lo ha conseguido, aunque no totalmente. Pregúntese a cualquier hombre o mujer de nuestras sociedades su opinión sobre comunismo, socialismo, progresismo, Sumak Kausay (Buen Vivir), … y se comprobará que la mitología capitalista ha logrado convencer a un elevado porcentaje de la población de nuestro continente que esta doctrina política es lo peor para la humanidad y nuestras naciones. Con el fin de reforzar esta falacia, suelen acudir al supuesto o real fracaso de las Repúblicas que han pretendido instalar otros ideales de sociedad. Sería largo demostrar la falsedad de estas opiniones, solo digamos que los brutales ataques contra esos países, los cuales hemos sintetizado en este documento, son la mejor explicación para la imposibilidad de que dichas naciones tengan éxito. (Villarroel, 2 018).

 Las muestras de estas arremetidas sobran, solo citaremos dos casos. Desde hace más de seis décadas la nación cubana ha soportado un atroz asedio que le ha causado grandes penurias a sus habitantes. Según los imperialistas, la razón principal para el hostigamiento es que Cuba constituye una amenaza para los Estados Unidos. Una, acusación que raya en el ridículo. Otro caso es el secuestro de un presidente para apropiarse de los grandes yacimientos petrolíferos de Venezuela durante los próximos cien años. En ecuador, pretenden feriar el Campo Sacha.

 No debe olvidarse la imposición de las Dictaduras Militares de los años 70 y 80, con el propósito de sofocar los movimientos de pensamiento crítico. Las secuelas de este cruel embate son conocidas: decenas de miles de disidentes que se negaban a admitir la hegemonía capitalista fueron exterminados. Otras naciones han sufrido atentados, intervenciones, secuestros, invasiones, bloqueos, autoatentados, instalación de bases militares…

 La modalidad actual es armar y apoyar todos los movimientos reaccionarios, ultraderechistas, para obstaculizar cualquier intento de un sistema político opuesto. Así, de manera desembozada el patrón yanqui y sus acólitos, intervienen en los procesos electorales para apoyar a los súbditos criollos. Mejor expresado: designar “gerentes” que administren sus posesiones.

 Lo paradójico es que, en el mismo suelo imperial, los movimientos socialistas están creciendo de manera significativa. Este hecho, ha provocado alarma entre los neofacistas.

 Con las referencias analizadas, creemos que los lectores ya pueden discernir las diferencias entre ideologías opuestas, y hasta inferir aquella que puede ser la solución a los graves problemas y necesidades populares, nacionales y globales.

 La otra maniobra ha sido la avanzada de las sectas evangélicas en el continente. Esta ideología conservadora fue concebida para contrarrestar la Teología de la Liberación con miles de Pastores, iglesias, medios y recursos de propaganda impresa. Todo este arsenal ideológico ha sido financiado por el imperio.

 No cabe duda que los medios de comunicación hegemónicos han desempeñado un papel determinante para difundir y convencer a las masas sobre los infundados peligros de sociedades distintas y las ficticias virtudes del capitalismo. Estos instrumentos han internalizado en la mente de hombres y mujeres los antivalores del supremacismo blanco, la codicia monetaria, el ansia consumista, el individualismo, la competencia, el frenesí por las diversiones insulsas y, sobre todo, la imitación de los modos de vida de las metrópolis hegemónicas. Múltiples estudios se han realizado para describir las manipulaciones, desinformaciones, mixtificaciones, que se difunden en películas, telenovelas, series, documentales, noticias, deportes… en estos medios proliferan las presuntas bondades del neoliberalismo y las ficticias amenazas de opositores.

 Asimismo, los sistemas educativos de la región, han sido cooptados por los intereses de la ideología neoliberal, con el fin de detener cualquier asomo progresista, izquierdista o de pensamiento andino, que forme los futuros entes críticos y disidentes del orden dominante. Diversas teorías y prácticas pedagógicas como la educación por competencias, la calidad total, la razón instrumental, el utilitarismo, la capacitación de emprendedores, la meritocracia, han conseguido preparar individuos afines y funcionales al sistema regido por las oligarquías. Como expresa Chomsky, nuestras escuelas estatal, clerical o privada, han moldeado, adoctrinando a los educandos con los dogmas del mercado (producir, consumir, divertirse) para que acepten este orden como el único y el mejor. (“La (Des-educación”, 2 010). En verdad, la escuela jamás ha preparado a las nuevas generaciones para cuestionar al sistema y pensar nuevas formar económicas, políticas, sociales, culturales, que beneficien a las grandes mayorías. ¿Existe alguna universidad en el país que forme profesionales con ideales humanistas, ecologistas, de justicia social y de redistribución de la riqueza?

 En resumen, el capitalismo posee instrumentos decisivos para evitar que erosione sus raíces en nuestros países. Como advierte Monedero: “Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo. (Lincoln), salvo que tengamos las redes sociales, la televisión, los diarios, las escuelas”.

 A pesar de todas las maquinaciones imperiales, en el transcurso del tiempo el pensamiento de intelectuales, políticos profesionales, docentes y ciudadanos críticos, ha continuado la utópica tarea de denunciar al oprobioso orden establecido, al tiempo de proponer alternativas para salvar al mundo. Todos ellos, persisten en la lucha contra la visión hegemónica del capitalismo, son quienes participan en movimientos ciudadanos, intentando promover reacciones contrahegemónicas. Su finalidad mayor es edificar otra realidad. Estas luchas toman diferentes denominaciones: progresistas, socialistas, decoloniales, pensamiento andino, demócratas, ecologistas… Los une la búsqueda de una nación democrática, liberada, soberana, equitativa, digna, solidaria, obstante el acoso imperial y la indiferencia de muchos de sus coterráneos. No obstante, su escaso número, generan urticaria al poder omnímodo. Estas presencias han tenido que sortear al coloso capitalista, el cual ha utilizado todo tipo de argucias para evitar que expresen sus reacciones contestatarias. Dichos pensadores siempre han tenido la osadía de oponerse a las protervas intenciones de colonizar nuestro continente. Ciertamente, no faltan intelectuales que consideran a esta lucha toda una quimera, dado la inmensa potestad del imperio, (“Filosofía de la Impotencia”, Virno, 2 022). Sin embargo, como nos alerta Ernesto Sábato: “Si nos cruzamos de brazos seremos cómplices de un sistema que ha legitimado la muerte silenciosa”.

La frase destacada:

No cabe duda que los medios de comunicación hegemónicos han desempeñado un papel determinante para difundir y convencer a las masas sobre los infundados peligros de sociedades distintas y las ficticias virtudes del capitalismo. Estos instrumentos han internalizado en la mente de hombres y mujeres los antivalores del supremacismo blanco, la codicia monetaria, el ansia consumista, el individualismo, la competencia, el frenesí por las diversiones insulsas y, sobre todo, la imitación de los modos de vida de las metrópolis hegemónicas.

Sobre el Autor Jorge Villarroel Idrovo:

Lcdo. en Psicología Educativa, Magíster en Docencia Universitaria e Investigación Educativa, Ex Rector de la Universidad Técnica del Norte, Ex Rector del Colegio Nacional “Ibarra”, Docente Investigador, Autor de libros, artículos científicos, Ponente en eventos académicos de Ecuador y en varios países de América Latina.

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About Marcelo Almeida Pástor

Ph.D en Ciencias de la Educación (Universidad de La Habana-Cuba), Magíster en Docencia Universitaria e Investigación Educativa y Diplomado Superior en Planificación Estratégica (Universidad Nacional de Loja); Especialista en Educación para el Desarrollo Sustentable y Licenciado en Ciencias de la Educación especialidad Idiomas (Universidad Técnica del Norte); Profesor Jubilado en la Universidad Técnica del Norte en la Facultad de Posgrado: ex Profesor en: Universidad Tecnológica Indoamérica, Pontificia Universidad Católica del Ecuador sede Ambato y Esmeraldas; ex Profesor y ex Coordinador Maestría Pedagogía mención Currículo (presencial y en línea), ex Profesor y ex Coordinador Maestría en Innovación en Educación, mención Pedagogía y Didáctica con enfoque Basado en Competencias (modalidad presencial) en Universidad Técnica del Norte; Socio Fundador, ex Secretario Pro tempore de la Escuela de Pensamiento Social Imbabura; Coordinador del Comité Editorial Página Pido la Palabra. Miembro de la Sociedad Bolivariana de Ibarra, Socio Adherente de la Sociedad Artística de Otavalo.