Incertidumbre del futuro del SARS-coV-2

Diario El Norte
Nuevamente estamos frente al dilema si la humanidad se encuentra al final de la última ola de la pandemia, si Ómicron se convertirá en la variante con más contagios en el planeta o si, por el contrario, surgirán otras variantes más infecciosas y menos o más patógenas (graves).
Al momento, los expertos estiman que existen algunas opciones en la evolución del virus; la primera, que el SARS-coV-2 continúe mutando en la especie humana y en otras especies; son los múltiples cambios en el genoma del virus que dan origen a nuevas variantes que le permiten sobrevivir, mutaciones que se producen especialmente en personas inmunodeprimidas, cuando el virus permanece mayor tiempo en el organismo. Es probable que las nuevas variantes sean menos patógenas, pero de mayor trasmisibilidad y menores tiempos de duración. Es el caso de Ómicron. Una segunda opción que los investigadores no descartan es que puedan surgir cepas más graves; y una última, aunque menos probable, que el virus por las múltiples mutaciones se debilite y no tenga la capacidad de contagio.
Debe destacarse que, en la mayoría de regiones, la última ola producida por Ómicron, tuvo el mayor número de contagios, pero el porcentaje de complicaciones disminuyó a la mitad en relación a Delta, y las muertes también fueron menores, especialmente en personas inmunizadas; sin embargo, ha puesto en jaque a los sistemas de salud y a las economías de los Estados.
Otro factor a considerar en el proceso de evolución del virus se relaciona con las restricciones de viajes internacionales que impusieron algunos países, desde el inicio, con el propósito de frenar el contagio. Si bien limitó las infecciones por cepas importadas, esa medida ocasionó el desarrollo de variantes propias.
Por las razonas expuestas, los expertos estiman que el virus se quedará entre nosotros como una infección endémica que causará infecciones respiratorias. En este sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) solicita tener cautela y declara al virus “como una infección endémica, dándose a entender que será parte de nuestro día a día (como el catarro común, el VIH, la varicela y muchas más). Estamos frente a una selección natural, como bien mencionaban nuestros antepasados Darwin y Wallas; tristemente quien no se adapta morirá. Los más fuertes sobrevivirán, perderemos amigos, familiares y tendremos que afrontar la situación”. En el siglo XXI, esta es la sentencia para un sistema capitalista, que no protege y abandona a los seres humanos menos favorecidos.
Por su parte el director regional de la OMS para Europa, aseguró: «Es posible que la región se esté acercando al fin de la pandemia. Esto ocurrirá una vez que pase la ola de contagios causada por esta variante que, según el organismo, hará que más de la mitad de la población del continente europeo contraiga la enfermedad en las próximas semanas”.
En medio de este panorama, algunos países son optimistas. Dinamarca, ha celebrado el fin de la pandemia, levantando todas las restricciones impuestas, volviendo a una aparente normalidad en medio de una economía simuladamente estable.
Los Estados Unidos de América, el país más afectado en este pico, experimenta las tasas más altas de contagio y reinfecciones desde el inicio de la pandemia, con 1´082.549 de nuevos casos y más de 825.000 muertos. Con el 64.48 % de personas inmunizadas, se prepara para disminuir las medidas restrictivas, mientras el Coordinador de la respuesta para la Covid-19 de la Casa Blanca, Jeff Zients, consulta con líderes federales y autoridades de salud sobre “los pasos que debemos dar para mantener el país progresando”.
En el otro extremo se ubica China, que mantiene la más baja tasa de contagios y muertes. Ha registrado hasta este 4 de febrero, 139.891 casos confirmados de Covid-19 y 5.700 muertes desde enero de 2020. Mantiene una tasa del 86.85 % de personas vacunadas; continua con medidas preventivas y restrictivas severas, políticas que reciben criticas de otros gobiernos.
Por otra parte, el Dr. Moeti, Delegado del continente africano a la OMS, señaló: “África todavía va a la zaga en materia de vacunación, con solo el 11 % de la población adulta completamente vacunada”. El impacto económico que sufre esta región ha llevado a la pobreza a más de 40 millones de personas, según el Banco Mundial.
El oeste asiático, a la cabeza la India, con una economía debilitada por la Covid-19, pero con una fuerte capacidad de producción de vacunas, sumado a un sistema informático y de salud sólido para la distribución y aplicación de vacunas, alcanzó una tasa del 57 % pero, la resistencia del movimiento antivacunas ha impedido que más de un tercio de la población infantil, que es la más grande del mundo, se vacune.
En Ecuador, la primera titular de salud, señaló: “El número de casos nuevos de la COVID-19 presenta una tendencia a la baja en todos los grupos de edad … en relación a las primeras semanas de 2022, en donde se evidenció un aumento de casos, que supera los máximos observados en el 2021”. La cobertura de vacunación ha mejorado, el 18 % de personas han recibido el refuerzo, mientras al 83 % de la población mayor de 5 años se administró la segunda dosis.
Si comparamos las cifras en relación al número de contagios y de muertes, a la capacidad de respuesta de los sistemas de salud, a los porcentajes de vacunación y al impacto en la economía de los países, las diferencias son obvias; factores que van a ser determinantes en la evolución del virus y el control de la enfermedad.
Ante esta realidad, la OMS recomienda continuar con la vigilancia epidemiológica, el uso de la mascarilla, y demás medidas preventivas, e insiste en la urgencia de inmunizar con el esquema completo, al menos al 70 % de la población mundial.
Este objetivo no es parte de la política mundial. Ahora las potencias económicas, en su fan del control político y económico, a la cabeza Estados Unidos de América y sus aliados de la OTAN, se unen para montar el escenario de una supuesta invasión de Rusia a Ucrania, como excusa para declarar la guerra a ese país. Claro, para ellos la guerra es el mejor negocio. Esta situación se ha repetido en forma sistemática en los países invadidos por el imperio, el cual, luego de saquear sus reservas y provocar la muerte de millones de seres humanos, “se retira” sembrando la destrucción, el caos y los desplazamientos humanos masivos, ahora agudizados por la Covid-19 para este efecto también las vacunas, fármacos, restricciones y bloqueos son utilizadas en el escenario mundial.
La frase destacada:
Ante esta realidad, la OMS recomienda continuar con la vigilancia epidemiológica, el uso de la mascarilla, y demás medidas preventivas, e insiste en la urgencia de inmunizar con el esquema completo, al menos al 70 % de la población mundial.


Sobre la autora Eugenia Orbes Ortega:
Doctora en Medicina General y Cirugía, Magíster en Educación Sexual, ex Directora y Médica del Departamento de Bienestar Universitario UTN, Miembra de Tribunales y Asesora de Tesis del Instituto de Postgrado UTN, ex Médica Directora CEMOPLAF Otavalo, Coordinadora y responsable del área de salud de la Red Solidaria de Mujeres de Imbabura, Capacitadora en Salud y Derechos Sexuales y Reproductivos.