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Las verdades verdaderas

Diario El Norte

Cuando tomé conciencia política sobre mi existencia, pude a manera de opinión personal, disentir de los argumentos que presentaba en las opiniones de mi Padre. Cuando ya supe la razón de mi vida y la posición que debía guardar frente a todas las injusticias, los desequilibrios y las inequidades que están presentes en el mundo, fue que me atreví a hacerle saber la posición ideológica que asumí. Fue entonces que, en las discusiones, Papá me decía que lo que él sostenía era porque había leído en alguno de los diarios. Y decía: “tú no puedes decir lo contrario porque lo que digo está en el periódico” e insistía de tal manera que lo afirmado en la prensa era totalmente verdadero e irrefutable.

Luego no fue la prensa escrita sino la radio y la televisión. “Es que yo repito lo que dijeron en la tele, lo que escuché en la radio”. Lo que se dice especialmente en la tele, a ultranza, es la verdad verdadera sin lugar a ninguna refutación, Y lo que se dice en la tele tiene unos apoyos sumamente importantes, porque, según el interés personal del periodista o del que funge serlo, va acompañado de alguna sonrisa maliciosa, de sorna, de entonación de voz para producir el efecto “fríamente calculado” que es el que desea llegue a los televidentes.

Pero lo peor es lo que estamos viviendo en los momentos actuales. “Es que leí en el Facebook”, “dijeron en el twitter” y es que según Humberto Eco “con el invento de las redes sociales se dio la oportunidad a que muchos de los tontitos del barrio hagan uso y abuso, casi siempre, de las más desatinadas opiniones. Lo más grave es que cualquier baboso puede escribir cualquier babosada y una cantidad de ignorantes creer en la opinión del insulso”.

Lo peor es la hipocresía y la falta de valentía porque se parapetan en grupos inexistentes, en seudónimos o se inventan nombres para no dar la cara y cobardemente agredir o mancillar el nombre y la honra de cualquier persona o grupo. Inventar historias o noticias y asegurar que son verdades porque otros, no sé si ingenuos o malandros, se encargan de repetirlas hasta el cansancio. Albert Einstein decía que dos cosas son infinitas: 1. el universo y 2. la estupidez humana, de lo primero tenía alguna duda, pero de lo segundo no.

Hoy por hoy estamos invadidos de opiniones, de noticias inventadas, de hechos que nunca sucedieron pero que son aseverados maquiavélicamente por los intereses de los que quieren confundir, desviar o cambiar la opinión de los lectores.

Ahora uno se pregunta será verdad o será mentira; hasta dónde podemos asumir como hechos reales lo que se dice en la prensa escrita, en la tele o en las redes sociales. Cuánto cuesta hacer que los “periodistas” digan algunas mentiras o digan unas verdades a medias o repetir las mentiras hasta que la gente diga: está escrito en el periódico, escuché en la radio, dijeron en la tele o leí en el Facebook o en el twitter”.

Y lo que afirmo no es un hecho unilateral, pues lo mismo sucede en todos lados, la única diferencia es que en las redes sociales se puede inventar y decir cualquier cosa, pero para leer en la prensa escrita o escuchar en la tele o en la radio se necesita tener dinero para pagar a los “campeones de la democracia, subvencionar a los titanes de la opinión pública, pautar en los medios para asegurar que las mentiras se hagan verdades”.

Para quienes nunca aprendieron a leer entre líneas, para quienes ingenuamente creen en el papel honesto que deberían jugar la radio, la prensa, la televisión y las redes sociales, lo que en ellas se dice son las VERDADES VERDADERAS sin lugar a discusión alguna, ni duda sobre la honorabilidad, la honradez a toda prueba de los periodistas.

Sin embargo y ventajosamente todavía existen profesionales de la comunicación honestos que “viven sin tener precio” y que cumplen con el sagrado deber de comunicar. Cumplen con la misión de relatar los hechos y de no desdibujar las realidades, pues éstas se dan o surgen y son eso realidades que bien pueden ser de nuestro agrado o, todo lo contrario; es decir, ser de nuestra desaprobación, pero son eso: REALIDADES más allá de nuestros gustos, apetencias y hasta de los desafueros de los seres humanos.

Puede pensarse que estoy opinando en contra de los “capos” de la comunicación, pues sí a ellos también me refiero en este artículo. Pero también me refiero a aquellos que quieren llamar la atención para ser tomados en cuenta dentro del juego de los intereses económicos. De aquellos que pueden pagar para que las noticias no se digan o si se las dicen tengan la suficiente fuerza para que no causen el impacto que perjudique los altos intereses de las grandes personalidades que nos hacen creer que son los intereses de todo un pueblo. Quizás porque se consideran dueños del país, dueños de la gente y especialmente dueños de la verdad.

Pero del otro lado también existen “comunicadores”, locutores, escritores de noticias, twitteros que también inventan inocuas realidades que quieren terminar imponiéndolas como verdades verdaderas.

La frase destacada:

Para quienes nunca aprendieron a leer entre líneas, para quienes ingenuamente creen en el papel honesto que deberían jugar la radio, la prensa, la televisión y las redes sociales, lo que en ellas se dice son las VERDADES VERDADERAS sin lugar a discusión alguna, ni duda sobre la honorabilidad, la honradez a toda prueba de los periodistas.

Sobre el Autor Ramiro Velasco:

Docente a nivel medio y universitario. Gestor cultural. Escribidor de cuentos y relatos.

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About Marcelo Almeida Pástor

Ph.D en Ciencias de la Educación (Universidad de La Habana-Cuba), Magíster en Docencia Universitaria e Investigación Educativa y Diplomado Superior en Planificación Estratégica (Universidad Nacional de Loja); Especialista en Educación para el Desarrollo Sustentable y Licenciado en Ciencias de la Educación especialidad Idiomas (Universidad Técnica del Norte); Profesor Jubilado en la Universidad Técnica del Norte en la Facultad de Posgrado: ex Profesor en: Universidad Tecnológica Indoamérica, Pontificia Universidad Católica del Ecuador sede Ambato y Esmeraldas; ex Profesor y ex Coordinador Maestría Pedagogía mención Currículo (presencial y en línea), ex Profesor y ex Coordinador Maestría en Innovación en Educación, mención Pedagogía y Didáctica con enfoque Basado en Competencias (modalidad presencial) en Universidad Técnica del Norte; Socio Fundador, ex Secretario Pro tempore de la Escuela de Pensamiento Social Imbabura; Coordinador del Comité Editorial Página Pido la Palabra. Miembro de la Sociedad Bolivariana de Ibarra, Socio Adherente de la Sociedad Artística de Otavalo.