Pido La Palabra

La falacia del “Nuevo Ecuador”

Todos soñamos con un nuevo país, hasta los causantes de la desgracia nacional lo enuncian con absoluto cinismo.

El presente escrito ha sido elaborado para solicitar de usted amable lector/a su valioso criterio acerca de las posibilidades de edificar una nueva nación en un futuro próximo.

Para el efecto, proponemos a los amables lectores/as varios cambios trascendentes que deberían ser cumplidos para la alcanzar la utopía de un nuevo país. Los interlocutores deben leer con atención cada indicador y juzgar si es posible la consecución de cada uno de ellos. Al responder las inquietudes que se formulan, los lectores deben hacer memoria sobre las ofertas de los eventuales candidatos, políticos, gobernantes, las cuales pueden ser tomadas como referencias para emitir sus opiniones. Sobre todo, ahora que estamos saturados de tanta publicidad del “Nuevo Ecuador”, creemos pertinente conocer el criterio de la ciudadanía acerca del cumplimiento de dicho ofrecimiento.

A continuación, se exponen los temas de la consulta. Para el efecto, hemos utilizado el siguiente epígrafe: ¿es posible lograr los siguientes objetivos?

Superar la enorme inequidad socioeconómica de la población ecuatoriana.

Eliminar la marcada pobreza del 70 %.

Eliminar las ataduras de la deuda pública total que incluye la deuda externa que frisa los 93 mil millones de dólares.

Prescindir de los dogmas neoliberales que condicionan la economía nacional.

Evitar la fuga de capitales que realizan los grandes grupos económicos.

Revertir las concesiones y privatizaciones del suelo, agua, minas.

Cumplimiento irrestricto de los derechos de la naturaleza.

Liberarse del yugo de la banca internacional: FMI; Banco Mundial, BIRF, BID y financieras privadas.

Instituir una verdadera democracia (Gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo).

Organización de partidos y movimientos políticos, con genuina participación ciudadana, alejados de los poderes económicos.

Superación de las injustas diferencias de género que afectan a las mujeres.

Eliminación de las formas de corrupción Estatal y privada.

Desterrar la delincuencia, la violencia, la inseguridad, las agresiones a la mujer.

Instituir en el país una auténtica independencia de poderes: ejecutivo, legislativo y judicial.

Eliminar la venalidad y parcialidad de los fallos de la justicia.

Desterrar de la Asamblea Nacional los tradicionales y consuetudinarios pactos, negociados, chantajes, sobornos, favoritismos a la clase dominante.

Disminuir el desempleo que golpea al 10 % y la informalidad del 60 % de la población.

Lograr la soberanía alimentaria que atienda las necesidades de los grupos humanos más vulnerables.

Conseguir que el Ecuador tenga una verdadera independencia y soberanía, que nos libere de los sojuzgamientos neocoloniales e imperiales.

Desarrollar una industria alternativa que aporte a los sectores productivos, comerciales y de consumo.

Prohibir el empleo de fungicidas, agroquímicos y plásticos que contaminan suelo, agua, aire y vegetales.

Desterrar la producción y el tráfico de drogas, no obstante, la demanda extranjera.

Conseguir una sostenida participación ciudadana para evitar que los grupos de poder económicos controlen el país.

Lograr que el Estado asuma el control del sistema educativo, oponiéndose al negocio privado

Garantizar la calidad educativa mediante la dotación de infraestructura adecuada, nutrición infantil, aulas con máximo de 15 alumnos, recursos tecnológicos.

Eliminar de los medios: prensa, radio, televisión, redes sociales, la    desinformación, manipulación ideológica, violencia, corrupción, racismo, agresiones a la mujer, condicionamiento consumista, diversiones vulgares.

Conseguir que el deporte deje de ser un espectáculo mercantilista, para convertirse en una actividad entretenida, espontánea, fraterna y saludable para la mente y el cuerpo.

Definir un Proyecto Educativo Nacional que contribuya a la transformación socioeconómica del país.

Lograr el desarrollo del conocimiento científico con los fundamentos de una epistemología propia que aporte a la comprensión y a la solución de nuestras realidades humanas, sociales, de salud, productivas, ecológicas.

Erradicar de la sociedad ecuatoriana los prejuicios de raza, género, clase, nacionalidad, cultura, regionalismo.

Establecer la genuina igualdad de oportunidades personales, educativas y ocupacionales.

Atender, en forma inmediata, las demandas presupuestarias de los Gobiernos Locales.

Contrarrestar los aciagos efectos de la inteligencia artificial, controlada por las grandes corporaciones tecnológicas y el poder capitalista.

Conseguir que las universidades formen profesionales con alta responsabilidad social. Social. De tal modo que se conviertan en protagonistas del progreso nacional en todos los campos.

Participación de la educación, las comunidades, los hogares en la formación de ciudadanos y ciudadanas comprometidos con las grandes causas y objetivos nacionales y locales.

Con las respuestas proporcionadas por los lectores, resulta obligado plantearles varias inquietudes cruciales que les inviten a la reflexión.

– A su juicio, ¿qué causas históricas cree usted que han provocado el país que tenemos hoy?

– ¿Quiénes han sido los principales responsables de los problemas, carencias, atraso, injusticia, dependencia, que soporta actualmente el Ecuador?

– Y su conclusión final, ¿existe alguna posibilidad de construir un Nuevo País?

– ¿Se puede aceptar que los demagogos de derecha intenten convencernos que pueden ser los artífices de la Nueva República?

En verdad, si algún mérito tiene el presente escrito, es conseguir que el ciudadano y la ciudadana, no se diga quienes han tenido la oportunidad de educarse, reconozcan que los eternos dueños del país jamás pueden tener entre sus propósitos primarios la construcción de una nación opuesta a la que nos han legado. Si ellos han sido, asimismo, los perennes causantes de las desgracias nacionales ¿cómo se atreven a ofrecer otra realidad? Si desde el inicio del país han concentrado la riqueza nacional, han sido los dueños de las tierras productivas, han explotado la fuerza laboral de obreros y campesinos, resulta un escandaloso cinismo atribuirse el papel de salvadores del país y capaces de levantar una renovada República.

Asimismo, es preciso advertir que el lastre histórico es tan descomunal, que resulta inaudito que un imberbe heredero de la más rancia plutocracia, pretenda asumir el papel de adalid de la reconstrucción nacional. Lo insólito es que algunos creen en estos mediocres demagogos.

La frase destacada:

“… los perennes causantes de las desgracias nacionales ¿cómo se atreven a ofrecer otra realidad? Si desde el inicio del país han concentrado la riqueza nacional, han sido los dueños de las tierras productivas, han explotado la fuerza laboral de obreros y campesinos, resulta un escandaloso cinismo atribuirse el papel de salvadores del país y capaces de levantar una renovada República”.

Sobre el Autor Jorge Villarroel Idrovo:

Lcdo. en Psicología Educativa, Magíster en Docencia Universitaria e Investigación Educativa, Ex Rector de la Universidad Técnica del Norte, Ex Rector del Colegio Nacional “Ibarra”, Docente Investigador, Autor de libros, artículos científicos, Ponente en eventos académicos de Ecuador y en varios países de América Latina.

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About Marcelo Almeida Pástor

Ph.D en Ciencias de la Educación (Universidad de La Habana-Cuba), Magíster en Docencia Universitaria e Investigación Educativa y Diplomado Superior en Planificación Estratégica (Universidad Nacional de Loja); Especialista en Educación para el Desarrollo Sustentable y Licenciado en Ciencias de la Educación especialidad Idiomas (Universidad Técnica del Norte); Profesor Jubilado en la Universidad Técnica del Norte en la Facultad de Posgrado: ex Profesor en: Universidad Tecnológica Indoamérica, Pontificia Universidad Católica del Ecuador sede Ambato y Esmeraldas; ex Profesor y ex Coordinador Maestría Pedagogía mención Currículo (presencial y en línea), ex Profesor y ex Coordinador Maestría en Innovación en Educación, mención Pedagogía y Didáctica con enfoque Basado en Competencias (modalidad presencial) en Universidad Técnica del Norte; Socio Fundador, ex Secretario Pro tempore de la Escuela de Pensamiento Social Imbabura; Coordinador del Comité Editorial Página Pido la Palabra. Miembro de la Sociedad Bolivariana de Ibarra, Socio Adherente de la Sociedad Artística de Otavalo.