El juego del poder
Diario El Norte
En las cadenas nacionales de televisión desfilan uno tras otro los voceros de los sectores económicos o los decanos de las universidades privadas para opinar sobre la realidad nacional. Ahora los muestran como “expertos” para analizar los temas de coyuntura política o económica. En ellos lo que se destaca en común es que sin suficientes argumentos tienen coincidencias plenas en la defensa de las tesis del régimen de turno.
Los “analistas” y sobre todo los presentadores de esos programas se muestran como obsecuentes defensores del statu quo. Las pautas preestablecidas de la discusión siempre conducen a lo mismo, a tratar de justificar las decisiones gubernamentales. Incluso cuando “los invitados” no logran concretar lo que quieren que se oiga o quieren que se diga, los mismos presentadores repreguntan lo obvio o simplemente dicen las respuestas.
Con semejante nivel de profundidad, sin el necesario espacio para la opinión crítica y un análisis pertinente discurre el abordaje de temas como las ocho preguntas que por Decreto Ejecutivo número 607 se da en llamar consulta.
Cuando las preguntas no enfocan los problemas palpitantes y urgentes que tiene el país, las consultas son puro engaño. Se requiere solución a la falta de empleo que agobia a las familias, que los presupuestos existentes se inviertan para aliviar la salud, la vialidad, la educación, la inseguridad. Obra y no demagogia.