El Referendum: una cortina de humo
Diario El Norte
Mediante Decreto Ejecutivo número 607 de 29 de noviembre de 2022, Guillermo Lasso convocó a los ecuatorianos a pronunciarse sobre un Referendum cuyo propósito -según el régimen- es mejorar tres aspectos fundamentales de la vida nacional. “Los ecuatorianos -declaró – podrán decidir sobre ocho preguntas que traerá más seguridad, mejor representación y permitirán el cuidado del medio ambiente” (El Comercio, 22/10/2022)
¿Será esto cierto? Personalmente opino que otros son los motivos y que el resultado, aun cuando fuese favorable, no logrará los propósitos enunciados. Las principales razones son las siguientes:
En primer lugar, se trata con esta medida de desviar la atención de los problemas más graves provocados por su gestión. De hecho, los agenciosos medios de comunicación comerciales han empezado ya la tarea de promocionarlo –no solo difundirlo– como otro tema que actualiza su agenda, muy nutrida con información sobre crímenes y sangre. Un ejemplo de ello es este comentario: “Más allá de quien proponga la consulta popular, a realizarse junto con las elecciones seccionales de febrero del 23, los ocho temas propuestos son muy importantes para el presente y futuro del país … Por ello la importancia de los electores de asumir su responsabilidad y votar favorablemente” (Rivadeneira, El Comercio, 05/12/2022).
En segundo lugar, se trata de posicionar la imagen del gobierno, muy venida a menos, empleando una salida constitucional con la que pretende maniobrar para conseguir un poco de oxígeno después del estruendoso fracaso de las negociaciones con la CONAIE. Como es de conocimiento general, esta organización manifestó su descontento porque tras varios meses de “diálogo” no se concretaron los ofrecimientos acordados.
En tercer lugar, se trata de favorecer a sus amigos, como la Fiscal del 10/20, con reformas insustanciales.
En cuanto a los problemas centrales y urgentes, nada. Durante su gobierno, Lasso no ha hecho nada positivo, perdiendo de esta manera respaldo ciudadano. Por eso su imagen se encuentra alicaída, como tórtola asediada por perdigones, Según el sondeo de Perfiles de Opinión (Prensa Latina, 05/12/2022): el 57,78 por ciento de los entrevistados calificó como mala la gestión del mandatario, el 24,78 por ciento la consideró muy mala, y apenas el 16,62 por ciento la valoró como positiva. Y no podía ser de otra manera: mientras “generosamente” el gobierno incrementó a 450 el salario mínimo vital (Euronews, 01/12/2022), el precio de la canasta básica, de acuerdo a organismos oficiales como el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), bordea los 715 dólares. La inflación, en un país dolarizado que debería estar en cero, y alcanza ya el 3.2%.
Mientras tanto, el rubro relacionado con el empleo, para no citar sino un factor del que dependen la vida y el bienestar de los ciudadanos, va cada día en descenso. De acuerdo al estudio de Pamela Olmedo M. (2018, p.11), basado en las estadísticas del INEC, en 2009 el pleno empleo era de 39,2% y ascendió, al finalizar el 2017, a 42,3%. Hoy estamos en apenas 32%. Es decir, cada día crece el desempleo, la inseguridad, el costo de la vida. ¿De qué nos sirve en estas condiciones un Referendum que solo pretende conseguir oxigeno el gobierno de Lasso?
El caso es que el Estado ecuatoriano se encuentra en acefalía. No tiene gobernante. Lasso no ha hecho nada, no ha construido una obra, solo ha destruido las existentes. Ha empeorado la vida de los ecuatorianos, y nada más. Lo más grave de este fenómeno es que donde no existe autoridad, campea el anarquismo. Gobiernos débiles, sin proyecto estratégico, que se manejan al día a día, es decir sin contar con una política de Estado frente a la inseguridad y el crimen organizado, son el caldo de cultivo de organizaciones fuera de ley que desafían su autoridad. Gobiernos, además, cuyos altos funcionarios se encuentran ellos mismos comprometidos con el crimen organizado.
El gobierno pretende solucionar el problema de la inseguridad con el recurso a esta figura legal. Probablemente piensa que permitiendo “la extradición de ecuatorianos que hayan cometido delitos relacionados con el crimen organizado transnacional”, el Ecuador se convertirá en tierra de paz. Sin embargo, basta echar una mirada a la aplicación de medidas similares en nuestra hermana República de Colombia para verificar que tal enmendadura no logró erradicar el narcotráfico, detener el avance del crimen organizado y proporcionar seguridad a la ciudadanía.
En cuanto a la institucionalidad del Estado, ¿creen ustedes que va a mejorar la gobernabilidad con rebajar el número de asambleístas, aumentar el porcentaje de afiliados a los partidos políticos para asegurar su legalización, o garantizar la autonomía de la Fiscalía del Estado? ¿Creen ustedes que va a mejorar el país creando las condiciones para que la fiscal del 10/20 se perpetúe en su cargo –pues no es otra la finalidad oculta de esa pregunta: favores se pagan con favores– con el famoso Consejo Fiscal?
El señor Lasso se sacó las preguntas de la manga, como el prestidigitador que saca conejos o palomas desde el interior de su levita de terciopelo (a propósito, no le sentaría mal una levita de esa naturaleza y un sombrero de copa de lord inglés, para hacer el ridículo más de lo que está haciendo con su llamado).
Y, por último, quiere darse de ecologista… cuando echó al bote de basura una planificación estratégica, plasmada en el Plan Nacional del Buen Vivir 2009-2013 y 2013-2017, que preveía la incorporación del mencionado subsistema (y muchos otros aspectos) dentro de una concepción ecológica integral, a largo plazo, como parte de una política de Estado. Dio un viraje a la SENPLADES y archivó ese importante instrumento de gobierno, para quedarse como un barco a la deriva que no sabe hacia dónde camina. ¡Pobre señor Lasso! ¡Pobre Ecuador!
Por eso y por mucho más, mi consigna es: ¡NO!, EN TODAS LAS PREGUNTAS DEL REFERENDUM CONVOCADO POR ESTE GOBIERNO NEOLIBERAL, ¡INCOMPETENTE!


La frase destacada:
Lo más grave de este fenómeno es que donde no existe autoridad, campea el anarquismo. Gobiernos débiles, sin proyecto estratégico, que se manejan al día a día, es decir sin contar con una política de Estado frente a la inseguridad y el crimen organizado, son el caldo de cultivo de organizaciones fuera de ley que desafían su autoridad.
Sobre el Autor Marcelo Villamarín Carrascal:
Doctor en Filosofía, ex docente universitario de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE). Obras Publicadas: El arte de vivir con sentido (2005), Retos de la Asamblea Constituyente (2006), Socialismo y Revolución Ciudadana (2016), Ideas Filosóficas de Imbabura (2019).