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Conceptos básicos sobre clases medias (II)

Revisando diversas fuentes bibliográficas y de IA he elaborado el siguiente listado de tesis fundamentales acerca de las clases medias, a las cuales he añadido algunas consideraciones sobre el caso ecuatoriano:

  1. El concepto de clases medias alude a estratos que por razones históricas, económicas y culturales han abierto un espacio social entre las clases altas o élites económicas (burguesías, oligarquías) y las clases populares (proletariado, trabajadores en general, clases bajas).
  1. Hay ciertos rasgos sociales, económicos y culturales que definen a las clases medias: a) ingresos económicos intermedios; b) ascenso social; c) niveles educativos más altos que los de los trabajadores; c) mecanismos de progreso basados en el mérito personal, el esfuerzo individual, los estudios realizados, la capacitación permanente.
  1. Pertenecen a estas clases grandes sectores de profesionales (médicos, arquitectos, ingenieros, enfermeras, etc.), profesores, empleados públicos y privados, empresarios medios, técnicos calificados, comunicadores, hábiles artesanos, deportistas exitosos… La determinación fundamental que les define radica en que generan recursos para cubrir sus necesidades básicas y para acceder a ciertos bienes y servicios, pero no son poseedores de grandes capitales ni son dueños de los medios de producción (industrias, fábricas, grandes empresas).
  1. Su desempeño político y cultural ha sido complejo y ambivalente: unas veces como estabilizadores del orden social y, otras, como actores significativos en los procesos de cambio político o social. El marxismo ve a las clases medias como ambiguas: unas veces aliadas a la burguesía y otras veces, a los trabajadores, dependiendo de las condiciones materiales y políticas. Actualmente se define a estas clases también desde la perspectiva del consumo, del acceso a los bienes culturales, del modo de vida, de los gustos estéticos, etc.
  1. El comportamiento político (acomodaticio o cuestionador, conservador o revolucionario, estabilizador o desequilibrante) depende de los diversos contextos históricos, geográficos y políticos y de los objetivos o intereses que los mueve a actuar en etapas o momentos determinados y específicos. En el Ecuador del siglo XXI, fueron las clases medias las que capitanearon la “Rebelión de los Forajidos” que derrocó a Lucio Gutiérrez (2005) y sirvieron de sustento social al gobierno de Rafael Correa (2007-2017). Pero estas mismas clases que pensaron que estaban listas para ingresar al cielo burgués cayeron en los manejos oscuros de las oligarquías que retomaron el poder dedicándose a debilitarlas a través de los gobiernos pro-oligárquicos de Moreno, Lasso y Noboa (2017-2025). De motores del cambio político, pasaron a ser actores de su propia miopía, inoperancia, destrucción y miseria.
  1. Quienes hablamos de clases medias en este contexto autoritario y neoliberal, de crisis generalizada, de carencia de sentido nacional, de olvido de los valores ciudadanos de justicia, seguridad y progreso estamos pensando en que estas debilitadas y adormecidas clases medias pueden despertar de su ilusión burguesa y pueden re-generarse como clases democráticas, como movilizadores políticos, como portavoces de la crítica y agentes de la protesta social junto a otros sectores populares (campesinos, indígenas, informales, por ejemplo).
  1. ¿Qué requieren nuestras clases medias para despertar de su sueño dogmático y volver a mirarse a sí mismas como agentes de cambio? Y, sobre todo, ¿qué requieren generar los intelectuales pertenecientes a esas clases (profesionales comprometidos con la salud, la infraestructura, la vivienda, etc., docentes de todos los niveles educativos, artistas de todas las artes, católicos progresistas, estudiantes que se esfuerzan por una profesión, jóvenes que no están dispuestos a vegetar en las redes sociales…) para reactivar su conciencia política, su percepción de las necesidades populares y su sentido de urgencia?

     8) Requieren, a mi juicio, participar activamente en la lucha por el poder político generando ideologías contra el poder oligárquico y          autocrático. Requerimos una lluvia de discursos políticos que provengan de la crítica académica, de la crítica artística, de la crítica religiosa (a las jerarquías católicas y evangélicas que santifican el statu quo), de la crítica a los medios de comunicación pautados, a la usura de los banqueros, a la desigualdad persistente y a la precarización como políticas de gobierno; de la crítica a quienes quieren eternizar el colonialismo mental, cultural, económico, militar; de la crítica a la propia ceguera. Son los contextos de crisis los que reencausan los valores positivos y democráticos de las clases medias sacándolas de la comodidad y la indefinición. Y hoy vivimos en Ecuador una severa crisis…

  1. A los intelectuales que no piensan por sí mismos sino que se limitan a repetir lo que dicen otros, cabe decirles que es cierto que brillantes académicos como José Carlos Mariátegui, Leopoldo Zea, Bolívar Echeverría, Aníbal Quijano criticaron el extranjerismo y desarraigo de algunos estratos de las clases medias, pero en contraparte cabe recordarles también que aquellas clases han sido protagonistas de movimientos estudiantiles, de protestas anticorrupción, de demandas de derechos civiles, de movimientos feministas y ecologistas. Y, si necesitan mayores evidencias, recordarles también que las clases medias de su tiempo estuvieron presentes en las grandes revoluciones (francesa, rusa, mexicana, cubana, nicaragüense) y presentes también en nuestros movimientos independentistas, liberales, forajidistas, ciudadanos. Así que antes de seguir ciegamente a autores, por consagrados que fueren, miremos y aprendamos de nuestra propia historia.

     10. Si bien algunos sectores medios reproducen marcos eurocéntricos sin cuestionarlos, hay también otros dignos de reivindicación que     son capaces de reconocer y valorar los saberes subalternos de indígenas, afrodescendientes y populares; capaces de cuestionar la colonialidad del ser, del saber y del poder; capaces de situar lúcidamente su pensamiento y su crítica en las luchas por el poder político, por las epistemes históricamente desarrolladas en nuestros contextos, por el diálogo intercultural y por el esclarecimiento de valores vinculados a nosotros mismos.  Nosotros estamos con las clases medias críticas y propositivas, no con las que vociferan más para acomodarse mejor.

La frase destacada:

A los intelectuales que no piensan por sí mismos sino que se limitan a repetir lo que dicen otros, cabe decirles que es cierto que brillantes académicos como José Carlos Mariátegui, Leopoldo Zea, Bolívar Echeverría, Aníbal Quijano criticaron el extranjerismo y desarraigo de algunos estratos de las clases medias, pero en contraparte cabe recordarles también que aquellas clases han sido protagonistas de movimientos estudiantiles, de protestas anticorrupción, de demandas de derechos civiles, de movimientos feministas y ecologistas.

Sobre el autor Samuel Guerra Bravo:

Investigador independiente. Ha sido profesor de la Escuela de Filosofía de la Universidad Católica del Ecuador – Quito (PUCE). Autor de libros y artículos de su especialidad.

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About Marcelo Almeida Pástor

Ph.D en Ciencias de la Educación (Universidad de La Habana-Cuba), Magíster en Docencia Universitaria e Investigación Educativa y Diplomado Superior en Planificación Estratégica (Universidad Nacional de Loja); Especialista en Educación para el Desarrollo Sustentable y Licenciado en Ciencias de la Educación especialidad Idiomas (Universidad Técnica del Norte); Profesor Jubilado en la Universidad Técnica del Norte en la Facultad de Posgrado: ex Profesor en: Universidad Tecnológica Indoamérica, Pontificia Universidad Católica del Ecuador sede Ambato y Esmeraldas; ex Profesor y ex Coordinador Maestría Pedagogía mención Currículo (presencial y en línea), ex Profesor y ex Coordinador Maestría en Innovación en Educación, mención Pedagogía y Didáctica con enfoque Basado en Competencias (modalidad presencial) en Universidad Técnica del Norte; Socio Fundador, ex Secretario Pro tempore de la Escuela de Pensamiento Social Imbabura; Coordinador del Comité Editorial Página Pido la Palabra. Miembro de la Sociedad Bolivariana de Ibarra, Socio Adherente de la Sociedad Artística de Otavalo.