Otra mentira más

Diario El Norte
El inquilino de Carondelet en campaña prometió que no subiría el precio del diésel, incluso dijo que lo bajaría. Pero el 12 de septiembre de 2025, un día después de la marcha de Guayaquil, firmó el Decreto Ejecutivo 126 con el que entroniza la mentira al elevar el precio del diésel de 1.80 a 2.80 dólares por galón.
La credibilidad del régimen cae, se desmoronan las campañas mediáticas engañosas y el ataque de las granjas de troles inunda las redes sociales denostando opositores. Si el TikTok le funcionó en el primer período y en los primeros días del segundo mandato, en la actualidad la gente está hastiada del Estado de propaganda con el que manipula la opinión pública. Después de cada trastada construye cortinas de humo con las que pretende encubrir: improvisación, mediocridad, maltrato a la constitución y a la administración pública.
Han anunciado que el Estado, con esta medida antipopular, recuperará 1.100 millones de dólares anuales, pero mueven el baratillo de ofrecimientos con bonos a las federaciones de choferes para tratar de detener su reacción. Si sube el combustible, sube el flete de todo lo que se transporta y dispara una incontenible espiral inflacionaria que afecta a las mayorías sociales.
Tal será el desprecio o el miedo con el que gobierna, que no dio la cara para anunciar el edicto, pero el sábado 13 de septiembre de 2025 firmó el Decreto Ejecutivo 127 con el argumento de “trasladar temporalmente la sede de la Función Ejecutiva a la ciudad de Latacunga, provincia de Cotopaxi”.
Otra vez volvemos a la misma perversa ecuación neoliberal: incentivos y prebendas para los de arriba y sacrificio económico para el pueblo. La paciencia de los sectores sociales tiene límites y al parecer ya cruzaron esas líneas rojas.