La ambición rompe el saco

Diario El Norte
La frase resume el hartazgo que la opinión pública siente frente a las desmedidas pretensiones de mandatarios que desoyendo al pueblo hacen abuso del poder. Se constata improvisación en gestión pública; pisotean leyes; concentran, controlan y manipulan las funciones del Estado. En general, afectan la democracia directa y participativa como sistema para organizar, conducir y desarrollar la nación.
No tienen un Plan de Desarrollo que paute las decisiones del gobierno. El último Informe presidencial no refirió una evaluación anual de políticas, proyectos y metas realizadas; tampoco mencionó orientaciones y políticas de continuidad del plan gubernamental.
En lo que llaman Plan Nacional de Seguridad Integral 2025-2029, el decreto ejecutivo 448 recién se firmó y difundió el 14 de julio de 2026; nada se dice sobre qué hicieron desde 2025 hasta esta fecha, tampoco exhiben evaluación alguna del presumido “Plan Fénix”.
El ministro “estrella”, comúnmente habla de áreas que no son su competencia, y pretende un alineamiento de las autoridades seccionales con el ejecutivo. Lo que contradice el principio constitucional de autonomía política, financiera, legislativa, de planificación y gestión de los gobiernos autónomos descentralizados como: juntas parroquiales, municipios, concejos metropolitanos, consejos provinciales y regionales (arts. 238, 240 y 241).
Con el control de otros poderes del Estado adelantan elecciones; sin procesos establecidos y con indagaciones reservadas suspenden organizaciones políticas; persiguen opositores e impiden la postulación de candidatos con posibilidades electorales.
Para colmo, con el ardid “los procesos de transformación política y económica requieren varios años” Noboa no descarta una eventual reelección.