Ahora van por la jornada laboral

Diario El Norte
El país recibe absorto una serie de improvisadas o inconstitucionales decisiones gubernamentales que causan extrañeza y hastío. Es el caso del Decreto Ministerial MDT-2026-046 suscrito el 18 de febrero de 2026.
Sin embargo, el titular con piruetas discursivas se empecina en decir que solo “está para discusión del Consejo Nacional de Trabajo” y que saldrá con “la aprobación de empleadores y trabajadores”. La pregunta es, si la “propuesta” era para discusión, entonces ¿cómo es que el Acuerdo Ministerial ya está firmado por él? Lo que se denota es que se les quemó el pan en la puerta del horno.
La imposición “es de estricto cumplimiento para todos los empleadores y trabajadores sujetos al Código del Trabajo, que requieran autorización de turnos u horarios especiales de trabajo o la distribución de la jornada laboral eficiente para el desarrollo”.
El patrono extiende la jornada en cualquier horario y fecha sin pagar horas extras. Normalizan mayor explotación en la venta de la fuerza laboral, niegan el derecho al desacanso diario y semanal necesario para recuperar la energía e incrementan la apropiación privada de la plusvalía que genera la mercancía trabajo.
El Decreto Ministerial se superpone y rompe el ordenamiento jurídico del Ecuador. La Constitución que es norma superior garantiza 40 horas obligatorias y descanso pagado. Los Convenios Internacionales y las Leyes Orgánicas corroboran. Las leyes Ordinarias (Código Laboral regula). Luego Reglamentos, Decretos y normativas menores solo detallan.
El pueblo le dijo NO al trabajo por horas. En contubernio Gobierno y Cámaras cambian la legislación, modifican el tipo de contratación y ahora alteran la jornada laboral. Insisten en procesos de regresión de derechos de los trabajadores.